martes, 22 de septiembre de 2009

El NACIONAL editorial 22/09/2009 "El Embaucador"





El Presidente vuelve una y otra vez sobre los mismos temas, por absurdos que sean, y cada vez que viaja a ese mundo del solsticio de invierno permanente, donde la noche es siempre mucho mayor que el día, regresa reconfortado, con muchas ideas en la cabeza y el avión de Cubana de Aviación repleto de cajones con acuerdos que no cumplirá, y mejor que así sea.

Ahora nos trae unos cohetes múltiples, con alcance de 300 kilómetros, de modo que ­dice- "un avión enemigo que aparezca en el horizonte, allá va", y advierte que su intención no es agredir a nadie, sino que ha tomado conciencia de los riesgos y las amenazas que lo acechan... siempre lo mismo.

Pero además trae una bomba, que promete no fabricar porque, reitera, lo suyo es la paz: "Y desde ya lo comienzo a decir, porque con Rusia hemos creado una comisión de energía atómica y Venezuela va a comenzar el proceso para desarrollar la energía nuclear", revela. Advierte que no aceptará que lo vengan a "estar fastidiando con una guerra como la que tienen con Irán porque vamos a desarrollar la energía nuclear con fines pacíficos, como Brasil y Argentina, sin hacer ninguna bomba atómica".

La compra a Rusia incluye tanques, helicópteros, submarinos, sistemas antimisil y "todas las armas que pida Hugo Chávez".

Así lo dijo el presidente Dmitri Medvedev, quien además advirtió que "los documentos para la adquisición de armamento no siempre se firman en público", lo que permite suponer que nuestro hombre no ha desembuchado todo lo que trae.

Él compra armas con documentación secreta, pero exige a los vecinos presentar todos los papeles... y nadie puede descartar que lo pacífico del uso que piensa dar a sus juguetes rusos solo sea "por ahora". Eso es precisamente lo que temen sus vecinos latinoamericanos, especialmente Colombia, que se siente directamente amenazada, y también Estados Unidos: "Nos preocupa el deseo manifiesto de Venezuela de incrementar su arsenal armamentístico, el cual plantea un serio desafío a la estabilidad en América Latina", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly. El alto funcionario estadounidense no ocultó que su temor fundamental es la posibilidad de que estas armas puedan ser desviadas a alguna "organización irregular ilegal", en este caso las FARC, y ser utilizadas por estas contra los efectivos estadounidenses del acuerdo Washington-Colombia En cuanto a la comisión de energía atómica creada con Rusia, Kelly recordó las obligaciones que tiene Venezuela como firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear y reiteró la inquietud del gobierno estadounidense ante el fuerte vínculo existente entre Hugo Chávez y el régimen de Irán.

Por lo pronto, el "festival de compra de armas en supermercados", como la calificó el ministro de la Defensa de Brasil, Nelson Jobim, ha traído como consecuencia en el continente un malestar igual o mayor que el provocado por las bases militares con efectivos estadounidenses en Colombia. Y especialmente en Venezuela, donde sobran armas y falta de todo.



Tomado de Noticiero Digital




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