viernes, 4 de septiembre de 2009

INFORME editorial 04/09/2009 "Punto de quiebre"

Punto de quiebre

La criminalización de la protesta enrarece el clima de opinión


Cuando un Gobierno llega a los extremos de criminalizar la protesta y exigir al Poder Judicial que encarcele a quienes muestran su rechazo en las calles, está próximo al punto de quiebre porque no tolera a quienes piensan distinto y desea callar definitivamente al pueblo que reclama.

El Gobierno de Hugo Chávez está muy cerca de ese punto de quiebre. Si bien es cierto que desde hace varios años ha perseguido a la oposición con la meta de aniquilarla, ahora toma ribetes mayores cuando el Poder Judicial en pleno criminaliza el derecho a la protesta y lo pretende anular.

Lo alertamos en nuestra última edición, cuando advertimos que Chávez quiere meter a la mayoría disidente en un callejón sin salida, para que no proteste y reclame, sino para que más bien se deje arropar por el miedo y abrace el conformismo ante el modelo socialista que pretenden imponer.

El proceso revolucionario va por muy mal camino. Siente el miedo del fracaso inminente. Teme que ante una gestión corrupta e ineficaz, el pueblo salga a reclamar por sus necesidades insatisfechas y por la burla que ha representado el actual Gobierno.

Ante la necesidad de callar todo vestigio disidente, Chávez mueve a sus peones para ir a la guerra. Por eso sale la Fiscala General de la República, Luisa Ortega Díaz, anunciando que castigarán cualquier hecho de protesta en el país y que la mayor responsabilidad recaerá en quienes convocan las marchas.

Esta nueva actuación de la fiscala, recordemos cuando presentó el proyecto de Ley de Delitos Mediáticos, otra vez la ubica como un instrumento de Chávez. Ella cumplirá al pie de la letra con la misión encomendada y pondrá tras las rejas o en la clandestinidad a los cabecillas de la oposición en el país.

Ya andan montando los expedientes para encarcelar a César Pérez Vivas, Antonio Ledezma, Henry Ramos, Leopoldo López y Julio Borges, entre otros. Harán con ellos lo mismo que hicieron con los comisarios Vivas, Forero y Simonovis.

De hecho los once empleados de la Alcaldía Mayor que fueron detenidos y encarcelados en la Planta son el más puro ejemplo de la acción de un Gobierno que pretende sostenerse sólo con la represión y sembrando el miedo en todos los venezolanos.

Pretenden que los venezolanos se crucen de brazos y acepten todo acto de imposición por parte del Gobierno. Buscan que el país guarde silencio ante las arbitrariedades de un régimen ineficaz. Preparan el terreno ante la crisis económica que ya toca a los sectores más necesitados.

Crisis económica que los obligará a tomar medidas drásticas para la distribución de los pocos ingresos y para pechar aun más el bolsillo de los venezolanos. Lo quiera o no Chávez, el aumento de la gasolina sería el detonante para la explosión de la opinión pública.

Ningún aumento de la gasolina es sólo para ricos. El incremento del combustible afecta a todos, pero principalmente a quienes ganan menos, porque tendrán que gasta más en transporte y alimentos. El ajuste en los precios de la gasolina, es sumamente explosivo.

Ante las negativas consecuencias que traerán las nuevas medidas económicas, el Gobierno aprieta la represión para desmotivar a los ciudadanos en relación con las protestas en las calles. El miedo funcionará como elemento disuasivo ante lo que viene.

Esa persecución y represión contra la disidencia ciudadana en Venezuela es el fiel reflejo de que el punto de quiebre está más cerca de lo que muchos creen. Se acerca la quiebra social, política, económica y militar y cuando las condiciones estén dadas, ocurrirá la quiebra definitiva de la revolución.

El punto de quiebre se vive no sólo en lo interno, sino que en lo externo la falta de dinero para cumplir los compromisos contraídos con los países “aliados”, ha hecho que Chávez pierda parte de esos resueltos apoyos en el plano internacional.

La reciente cumbre de UNASUR demuestra como Chávez pierde liderazgo en el continente. Allí fue derrotado por los argumentos de Álvaro Uribe y no hubo el rechazo a la presencia de los militares de los Estados Unidos en siete bases colombianas. La declaración final es una humillante derrota para Chávez, quien buscaba la condena total a Colombia.

Luego de diez años de fracaso, corrupción y derroche, la revolución de Hugo Chávez está cerca del punto de quiebre. En INFORME no somos conspiradores. Como medio de comunicación responsable, debemos alertar sobre lo negativo que está por venir. Y la quiebra general del país, esta muy cerca.

Tomado de Noticiero Digital