martes, 7 de abril de 2009

Comunicado de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana


1. La Semana Santa, en la que celebramos la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo, es un tiempo extraordinario de renovación espiritual que nos invita a asumir con mayor convicción los valores de la vida cristiana que son fundamentales para construir la convivencia entre todos los habitantes de Venezuela.

2. Dentro de este ambiente de oración y de fe, los Obispos que conformamos la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Venezuela, fieles a nuestra misión pastoral, queremos compartir con los católicos, los creyentes de otras confesiones y las personas de buena voluntad, algunas reflexiones sobre las situaciones que hoy vive nuestro país y que contradicen, de modo evidente, nuestra condición de pueblo cristiano.

3. Nos preocupa hondamente cómo se ha apoderado la violencia y la inseguridad de todo el territorio nacional, derramando la sangre inocente de nuestro pueblo. A pesar de las medidas adoptadas, el hampa, los secuestradores, los sicarios, los narcotraficantes y los contrabandistas siguen actuando impunemente. Los indefensos pobladores de ciudades, campos y fronteras no saben a qué instancia acudir para conseguir protección eficaz. Tales atropellos son graves ofensas que claman al cielo y violan los derechos fundamentales de los ciudadanos.

4. La promoción de un ambiente de aguda polarización política, la exclusión por causas ideológicas, la descalificación moral de los adversarios, la eliminación de una positiva descentralización y la creciente concentración de poder en el ejecutivo, deterioran el Estado de Derecho, despojan a las instancias nacionales, regionales y municipales de su legítima autonomía y ponen en grave riesgo de colapso el sistema democrático.

5. Exhortamos a todas las autoridades a dejarse interpelar por los reclamos de los diversos sectores de nuestra sociedad, a pedirle a Dios que les ayude a ejercer sus graves responsabilidades con justicia, libertad de conciencia, honestidad y transparencia, a poner en el centro de sus actuaciones el respeto sagrado a la dignidad de la persona, sin dejarse arrastrar por intereses particulares o de una parcialidad. Los que ejercen el poder judicial, tienen la obligación de asegurarle a los detenidos, procesados y sentenciados, en cada fase del proceso, todas las garantías contempladas en la Constitución Nacional, particularmente los derechos al debido proceso, a la defensa ante sus jueces naturales y a un juicio imparcial.

6. A todos nuestros hermanos y hermanas católicos, los invitamos a participar activamente, allí donde se encuentren, en las celebraciones de la Semana Mayor. Este tiempo es una oportunidad única para sacudir la apatía y la indiferencia, para renovar la fe, para colocar a Dios por encima de todo, y ponerse al servicio del prójimo, especialmente de los más pobres. Si queremos transformar nuestra sociedad es imprescindible retomar aquellos valores que forman parte del patrimonio ético y moral de nuestro pueblo, tales como el respeto mutuo, la solidaridad y la tolerancia.

7. Manifestamos nuestra cercanía y oración a los secuestrados, a los detenidos, a los procesados y a los condenados, así como a sus familiares y amigos (Cf. Heb. 13,3). El Señor Jesús, que "fue entregado a la muerte para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos" (Jn 11,51), nos atraiga a todos desde lo alto de su cruz (Cf. Jn 12,32), nos enseñe a perdonar de corazón (Cf. Mt 18, 21-35), a volvernos personas misericordiosas y tolerantes (Cf. Mt 5, 43-47) y a reencontrar los caminos de la unión que hemos perdido.

Imploramos sobre todos la bendición de Dios, y la intercesión de la Santísima Virgen María. Les deseamos a todos y a todas las venezolanas y venezolanos unas Felices Pascuas de Resurrección.


Caracas, 6 de abril de 2009, lunes santo.

Tomado de la página web de la Conferencia Episcopal

Si está interesado en leer el documento de la Conferencia Episcopal con fecha 23 de abril en el que presenta un panorama actualizado de la realidad nacional pulse aquí

No hay comentarios: