lunes, 23 de noviembre de 2009

El NACIONAL editorial 23/11/2009 "Tanques rusos"

Lo que nos faltaba: el Presidente de la República aplaude en público el desembarco de 300 tanques y otros vehículos blindados provenientes de Rusia y, como si fuera poco, exhorta "a sus partidarios a unirse a las milicias organizadas por el Gobierno para defender al país de una posible invasión extranjera". El mismo esquema de propaganda utilizado por Fidel Castro para restringir y luego decapitar las libertades democráticas.

Ya podemos ver lo que es hoy Cuba, y cómo Raúl Castro trata de sacarle las castañas del fuego a su hermano, ante un país cruelmente arruinado y un gobierno desesperado por reconstruir su economía para darle estabilidad y un cierto piso político a una ineficaz gestión que lleva más de cincuenta años. Y para nuestra desgracia, el mismo esquema se quiere implantar aquí, con un discursito idéntico, lleno de presuntas amenazas externas y de una carrera armamentista que desangra la economía del país.

Ya les olía mal a los venezolanos honrados y decentes este interés de Miraflores por propugnar una alocada guerra con Colombia, en la cual los dos países saldrían perdiendo. Pero ahora nos damos cuenta de que, detrás de esta fábrica de rumores de guerra, hay una vulgar transacción comercial imperialista rusa, es decir, un gran negocio de armas en un país que, como Venezuela, no tiene agua, luz, seguridad ni carreteras en buen estado y, mucho menos, dinero para comprar comida.

No hay duda de que detrás de estos 300 tanques rusos hay una inmensa bola de dinero en juego, así como multimillonarias comisiones que son comunes en estas compras de armas. Y hoy descubrimos por qué las focas de la Asamblea Nacional se apresuraron a declarar como "altamente secretas" las negociaciones con Rusia.

Las focas querían vacunar estos negociados ante cualquier periodista fisgón que, con peligro de su vida, se atreviera a averiguar los entretelones de este "meganegocio" que no nació ayer, sino que tiene años consolidándose, y que presuntamente incluye (para sorpresa e incredulidad nuestra) un aparte en el que Venezuela ayudaría paralelamente en la "repotenciación" y modernización militar de Cuba. Ojalá se investigue la certeza de esto.

El mandatario nacional afirmó con total desparpajo que la primera obligación de los militantes del PSUV era "participar de la organización de grupos de combate". Menudo insulto para las Fuerzas Armadas, a las cuales se les está considerando (a luz de este discurso político chavista) como una institución incapacitada para defender el país. Por esa primordial razón, Miraflores considera que deben ser reforzadas por los militantes del partido.

El Presidente dijo, además, que se estaba preparando para "defender la revolución bolivariana de las agresiones imperialistas y de los cipayos del imperio". Muy pronto acusará a la oposición de ser una quinta columna colombiana y de contribuir a la derrota de las fuerzas militares chavistas. Es el discurso de Hitler.

Tomado de Noticiero Digital




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