sábado, 20 de febrero de 2010

Chavez y General Electric: "la asquerosidad del doble discurso"



La verdad es que me sorprendió la noticia! De todas las partes del mundo de las que chavez hubiera podido “echar mano” para conseguir generadores eléctricos, turbinas y demás parafernalia contra la crisis eléctrica que vive Venezuela, China, Rusia, Irán, nunca hubiera imaginado que preferiría uno de los emblemas del capitalismo Yankee como es la General Electric. No sirvió mucho el general cubano que tuvo que buscar un “general” del imperio para solventar (en algo) la crisis.

Menospreciar el trabajo socialista, dar por descontados los medios de producción, la clase obrera, la plusvalía de los regímenes fundados por los que él dice son sus padres (“soy hijo de Lenin”, “soy hijo de Mao”) por aquellos a quienes llamó “Yankees de mierda” eso sí es caer rodilla en tierra, y no con una sino con las dos frente al Imperio y la CIA; es irse de bruces, nariz en tierra y fondillo al aire, como los devotos musulmanes a la hora de la oración orientados hacia la Meca, pero esta vez la brújula apunta hacia la meca del capitalismo neoliberal salvaje. Y encima le habla a la Transnacional como el cabo se dirige a un general: "General Electric nos ofreció duplicar esta capacidad y nosotros hemos dicho `yes sir” lo que le faltó fue la mano firme y estirada sobre su sien derecha, aspecto marcial que tanto le gusta, en señal de acatamiento.

La justificación para adquirir (¿o debo escribir “adquerir”?) las maquinarias es que "Esas plantas no tienen ideología, no tienen nada que ver con un gobierno y otro, o las relaciones entre ellos. Sencillamente hay una lógica del funcionamiento de las cosas". Me hubiera gustado oír del presidente esos mismos razonamientos cuando, inmediatamente después del deslave que destruyó al estado Vargas, le negó la oferta de ayuda a los Estados Unidos, que dijera que el rescate de los heridos no tiene ideología ¿o sería que “la lógica del funcionamiento de las cosas” no le funcionó en ese aciago momento?

Particularmente ni me molesta ni me desagrada que le compre a la General Electric los generadores, al contrario; si eso viene a solventar este duro momento que estamos pasando todos los venezolanos, bienvenido sea. Lo que me asquea es el doble discurso de quien dice y se contradice. Despotrica del Imperio, de su gobierno, de sus instituciones, de sus políticas económicas, de su ingerencia en el resto del mundo, los llama Yankees de mierda, manda a Obama a “lavarse el paltó” (analogía que no tengo porqué explicar porque para los venezolanos está muy clara, clarísima), anatematiza la voracidad del neoliberalismo económico norteamericano, pero cuando se ve con el agua al cuello, cuando su popularidad en las encuestas desciende considerablemente, cuando ve que no lleva todas las de ganar en una próximas elecciones legislativas en la que, por los vientos que soplan habrá una nueva conformación en los cuadros políticos, entonces sí encuentra justificaciones para tratar con EE.UU y sus compañías transnacionales neoliberales e imperialistas. “YES SIR” fue su respuesta a la General Electric como si fuera graduado en West Point (que ya quisiera él). No me parecería extraño que Obama estuviera pensando en este momento: yoo-joo Chavez, ¿Who’s your Daddy now?



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