
Yo veía con una profunda lástima a Luis Vicente León entrar en pánico cada vez que botaba un BB (lleva cuatro en este año), llamando a su secretaria, notificando a medio país del incidente y decir casi con lágrimas en los ojos "coño, ahora sí que estoy perdido".
Así era yo, feliz, la vida estaba por delante, el infinito era el límite... Hace cuatro días me regalaron un BB y ya no aguanto el dolor en los pulgares.
Los persas se abrieron paso, después de todo. Y aquí estoy, se me van las horas entre correos, chateos, mensajes de texto y twitter. Ya no soy el mismo: Aborrezco los libros, que me distraen de mi BB, y no quiero mirar a la gente sino a través de una pantalla, ya sé para qué sirven los siete mojoncitos que están al lado de la bolita y he aprendido a mover aplicaciones. Cuando una mujer bonita se me acerca lo primero que hago es pedirle su pin y la invito a chatear. Desde hace cuatro días mi vida transcurre alrededor de mi pequeño BB recién nacido... ¿verdad que es hermoso?... Es igualito a mí, me digo al contemplarlo. Los que me conocen y creían que yo era un hombre de palabra me miran con desconfianza... Leonardo Padrón le ha pedido al gran inhabilitador que me inhabilite el 21 y Claudio Nazoa no soporta verme escribiendo mensajes. Mientras, yo no les paro, ya ni les hablo, permanezco enmimismado dejando que mis pulgares histéricos recorran el miniteclado y sientan ese sabroso tiqui tiqui... sin pensar...
Sólo pido a Dios que un malandro resuelva pronto esta situación y me libere de este dulce mal del que me estoy muriendo el día en que me robe el BB... Enviado desde mi blackberry.
Tomado de Noticiero Digital
Laureano Márquez, actualidad, humor, Venezuela
Laureano Márquez
Humor
No hay comentarios:
Publicar un comentario