sábado, 5 de diciembre de 2009

El NACIONAL editorial 05/12/2009 "Ni en sueños. ¿Banqueros?"

Ahora resulta que, para sorpresa de los venezolanos, los empresarios bolivarianos que, valiéndose de sus contactos con Miraflores, se volvieron multimillonarios con los depósitos oficiales de ministerios y empresas del Estado son "banqueros corruptos". A otro perro con ese hueso, porque como bien lo dijimos desde el primer día esos señores son unos ignorantes de los negocios bancarios y, si compraron bancos, fue por la desidia del Ministerio de Finanzas, de la Superintendencia de Bancos y la complacencia de Miraflores y de sus ministros.

En este tejemaneje no hay banqueros serios, sino una cuerdita de negociantes que valiéndose de sus contactos con el alto gobierno guisaron a media humanidad y dejaron a los ahorristas en la ruina. Hay que ser bien cínico para hablar de nacionalizar la banca cuando ha sido el propio Presidente, con su dejadez y su falta de control y de gobierno, quien ha propiciado esta situación de crisis que, gracias a Dios, no toca al resto de los bancos privados.

Ahora el Presidente quiere sacarse el muerto de encima, cuando desde hace dos años atrás él sabía sobre estas muelas cariadas de la red bancaria semioficialista, que operaba gracias a los contactos con ministros y militares. Y si no lo sabía pues es un idiota total porque tanto en los predios bancarios y de la bolsa de valores la gente lo comentaba a viva voz.

De manera que ese papel de Caperucita Roja no le va nada bien al jefe supremo porque el verdadero lobo está en el centro de su familia y de sus colaboradores militares más íntimos. Que hoy trate de decirle a Venezuela que él es la inocente ovejita en el rebaño no produce sino carcajadas. Lo cierto es que, por fortuna, existen bancos privados serios, manejados por gente que conoce del negocio y que no se enriqueció por la ilícita vía de manejar alimentos para Mercal y otros guisos oficiales.

El Presidente lanza una cortina de humo para salvar vergonzosamente a sus allegados y familiares, en vez de demostrar públicamente ante la Fiscalía que ninguno de ellos está implicado en estos hechos ventilados por los medios de comunicación. Basta que la señora de la melena oxigenada, la fiscal clon de Isaías Rodríguez, cite por notitia criminis a los mencionados en la prensa y los conmine democráticamente a revelar si son o no, parte de los tentáculos del guiso bancario bolivariano. Es decir, que le dé un mordisquito a la manzana de Adán.

Pero eso no va a ocurrir porque vivimos en una sociedad de cómplices en la cual el capo mayor pone y dispone de las leyes para salvar a sus amigos que se están enriqueciendo cada día más y más. De forma que si quiere acabar con la corrupción más le valdría meter preso no a un dirigente opositor sino a sus ministros de mayor confianza. Unos por presuntos cómplices, otros por estar implicados supuestamente en la colocación de fondos del Estado en bancos técnicamente quebrados y otros por guardar silencio ante este atraco a la nación.

Tomado de Noticiero Digital




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