viernes, 4 de diciembre de 2009

¿Es necesaria la unidad en la oposición venezolana?

Aparentemente la respuesta obvia es ¡SÍ!, pero luego aparece como el fantasma de las navidades futuras (gracias Dickens) la pregunta ¿y para qué?, y la cosa se complica un poco. Si le hacemos caso a las encuestas que presumen de serias (y no tengo porqué dudarlo), los NI-NI ya pasan del 50% de los electores, lo que convierte al chavismo y a los partidos de la oposición en las verdaderas minorías de este país.

El chavismo tiene 11 años sembrando odios, división, creando un nuevo clasismo ñángara: proletario/oligarca, pobre/rico, socialista/pityyankee, patriotero/imperialista, pero al mismo tiempo ofreciendo al pueblo la “sensación” (y aquí sí está bien utilizada la palabreja) de que el verdadero poder primigenio reside en los pobres. Al tener casi todas las gobernaciones y alcaldías le es muy fácil ofrecer puestos de trabajo, aunque sean temporales a una ingente cantidad de venezolanos que tienen la “sensación” de que el gobierno sí está haciendo algo por ellos, que los resuelve; a esto se le añaden la becas de las misiones, los módulos de Barrio Adentro, las miserias que se le asignan a los Consejos Comunales, los combos en dinero y especias que se le da a los participantes en las diferentes marchas y concentraciones oficialistas, las universidades bolivarianas, la descarga mediática del gobierno que controla cerca del 80% de los medios de comunicación, y todo eso contribuye a que el venezolano promedio se sienta agradecido porque “al menos” lo toman en cuenta, a diferencia de los 40 años de la IV República en que Venezuela se movió exclusivamente dirigida por los cogollos adeco-copeyanos (no es que ahora sea distinto, pero al menos estos últimos tuvieron la sagacidad de crear la “sensación” de que “son” distintos).

¿A qué se ha dedicado la oposición en estos últimos 11 años? A vociferar que hay que salir de Chávez, mas nada. Los caga-tintas y tarifados de la oposición me hacen recordar una anécdota atribuida a Miguel Thoddé (que por cierto, no es verdad): upper de Betulio, jab de Betulio, gancho de Betulio, pega Betulio, sigue pegando Betulio… NOQUEARON A BETULIO!!! El gobierno se tambalea, no llega a diciembre, se calientan los cuarteles, está en caída libre, hayacas sin Chávez, técnicamente está caído y demás títulos que como arenga a la tropa salen de los diversos comandos de oposición pero que no llegan a convencer porque no están precedidos de un plan que permita ver una diferencia sustancial para mejoría del país.

Los NI-NI, que deberían ser el verdadero target, son NI-NI no porque Venezuela les importe un pito, sino porque no están de acuerdo con el clima de violencia física y verbal que tanto desde el gobierno como de la oposición se aplica; porque no están de acuerdo con la división exclusivista que pretende hacer contar como únicamente buenos para el gobierno a los chavistas, y únicamente buenos para la oposición los escuálidos. Y si son NI-NI, es porque ni les convence el gobierno con su retórica de culpar de todo a la oposición, ni les convence la oposición porque no tiene un planteamiento serio y consistente de cómo debe gobernarse un país sin Chávez.

Yo aplaudo a personas como Ismael García y Ramos Allup que han tenido la valentía de destapar ollas podridas de corrupción de este gobierno que se inició ofreciendo freír las cabezas de los corruptos adecos y copeyanos en aceite (y ahora resulta que ni en Mercal ni en Pdval hay tanto aceite para freír las cabezas de tanto chavista ladrón), pero si eso no va acompañado del anuncio de un proyecto de país coherente, con motivaciones profundamente éticas, todo se disolverá como la sal en el agua. ¿ellos creerán en serio que el grueso de la población sabe quién es Fernández Barrueco, o Torres Ciliberto, o Luis Parada? ¿o que les interesa lo que hicieron, cuánto se robaron o porqué huyeron? ¿no estamos ya acostumbrados, desde Pérez Jiménez para acá, a conocer de tanto en tanto escándalos de ese tipo a todos los niveles y en todos los gobiernos? ¿se acuerdan del plan Bolívar 2000 y el CAAEZ… y que pasó? NADA. Después de eso, cuántas elecciones ha ganado Chávez? TODAS. ¿entonces?

Si la oposición quiere unirse, muy bien, hay que dar testimonio, perfecto. Pero que no sea unirse solo para gritar, ahora a una sola voz: FUERA CHAVEZ, sin proponer una alternativa válida de gobierno. Y ese es el problema de la oposición, que los NI-NI (mas del 50% del electorado) no la ven ni la reconocen como ALTERNATIVA, porque parece que el único plan que tiene es sacar a Chávez pero… ¿y después qué? ¿Qué van a hacer con las misiones, los Barrio Adentro, los CDI, los mercales, los Consejos Comunales, el poder popular y participativo? La gente necesita saber, porque la oposición por tanto gritar: “fuera Chávez” lo que ha logrado es que el pueblo piense que también quieren acabar con las obras de Chávez, precisamente las obras que le dan la “sensación” de que son tomados en cuenta, y esa es una pared tan gruesa que no podrán derribar.

Si las próximas elecciones a la Asamblea se perciben como la rebatiña por los cargos, las cuotas de poder (¿se acuerdan de la porquería de Julio Borges con la gobernación de Bolívar que se perdió porque no quiso apoyar a Velásquez, candidato diferente al de su partido?) entonces habrán demostrado que las ínfulas de unidad solo habrán sido un recurso retórico igualito al los que nos tiene acostumbrados Chávez en su maratónico de los domingos y que en realidad Venezuela les importa poco o nada.

Aquí en el municipio Miranda del estado Zulia la mesa de la unidad no pudo instalarse porque los representantes de los partidos ni pudieron ni supieron ponerse de acuerdo. Yo espero que ese no sea el común denominador en el resto de los municipios y estados, porque entonces nos quedaremos, otra vez, “mirando pa’ San Felipe”.

Yo le doy gracias a Dios por ser cura de un pueblo perdido en el mapa nacional y lejos de los centros de poder manejados e influidos por maquinarias políticas y mediáticas. Aquí nos conocemos todos y sabemos quién es quién, lo que no nos impide saludarnos en la mañana o vernos de manera diferente a cómo nos veíamos 11 años atrás. Nadie le cierra las puertas de su casa al que piensa diferente o le niega una cerveza un sábado en la noche al que usa franela roja o azul. Es una lástima que desde Caracas, el mismo presidente anuncie que no puede haber reconciliación posible… pero pa’ las bolas que le paramos aquí…


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