viernes, 23 de octubre de 2009

El NACIONAL editorial 23/10/2009 "Chiflados al mayor"


Los tres ministros que acompañan al presidente Chávez en la conducción de la economía (Alí Rodríguez, Giordani y "el Kino" Merentes) han sido objeto de un aluvión de críticas por su pobre actuación a la hora de dar a conocer el paquetazo bolivariano para el resto de este año y el próximo. Pero, para sorpresa de los economistas, las críticas fundamentales se han referido a sus fallas como artistas de circo y no como ministros. En principio, la gente en la calle les ha colocado el mote de Los Tres Chiflados.

Que los llamen así no es nuestra responsabilidad ni vamos a opinar sobre ello. Pero sí nos interesa, en todo caso, referirnos a las propuestas que el trío ha formulado a la sociedad venezolana para tratar de remendar el capote a las torpezas chavistas de esta década y, como es lógico, encausar la economía por una camino más o menos serio.

Que tilden en la calle a Alí Rodríguez, Giordani y Merentes, como la versión bolivariana de los Tres Chiflados, hace cuesta arriba la labor periodística de observar con justicia sus propuestas de hoy. Sin embargo, debemos reconocer que estamos asombrados por ese estilo poco ortodoxo de organizar los dineros del país. Como si de un espectáculo de magia se tratara, los tres manejan el presupuesto al estilo de un show de Las Vegas.

En este nuevo espectáculo, el titular de Finanzas y sus dos ministros anexos nos envuelven en papel de regalo un presupuesto que en nada se parece a la realidad y sólo tiene que ver con la fantasía. En ese mundo de Disney, el dólar permanece impasible en su tipo de cambio con el bolívar, olvidando la relación directa de la masa monetaria con el nivel de las reservas internacionales. Hay que recordar cómo, en el pasado reciente, Giordani quemó irresponsablemente las reservas del Banco Central de Venezuela en un intento fallido de controlar la inflación.

De manera que si creemos en los números que, por arte de birlibirloque, sacan a la luz estos magos de feria, lo más seguro es que caminemos a oscuras hacia el abismo. Las cifras oficiales de este Gobierno, desde que llegó al poder hace diez años, se caracterizan por una manía frenética de ocultar los efectos perversos, es decir, los duros batazos que, cual Bob Abreu, le va a dar a la población en los próximos 12 meses.

Entre las medidas anunciadas en el proyecto de presupuesto para 2010, presentado esta semana ante la Asamblea Nacional para (¡ja ja ja!) su discusión y aprobación, está la de aumentar la pobre y miserable partida que el jefe del Estado dedicará a sus maquillajes personales, su vestuario de Armani, sus zapatos italianos y sus viajes de alquiler en el avión presidencial cubano.

Todos esos lujos serán pagados con el aumento de impuestos previsto por el Seniat y por el recorte de las partidas dedicadas a las universidades, a los hospitales, a la seguridad y a la cultura. ¡Vivan los tres chiflados y su jefe, el chiflado mayor!


Tomado de Noticiero Digital




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