lunes, 26 de octubre de 2009

La columna del Padre José Palmar 26/10/2009 "Calle y unidad contra Chávez"

CALLE Y UNIDAD CONTRA CHÁVEZ

Muy a pesar, que soy de los que piensan que la salida política de este país no es democrática ni constitucional, sin embargo, nos aferramos desesperadamente a la ilusión de conseguir una victoria electoral contundente en los próximos comicios parlamentarios para la Asamblea Nacional. A la hora de un escenario no democrático la gente grita: ¡Calle!; y en el momento de un proceso electoral el pueblo exclama: ¡Unidad!

Hay que empezar a hablar –cuando se toque el tema del Ejecutivo Nacional- del término: “Gobierno de los Chávez”, así como en Cuba se dice: “Gobierno de los Castros”. Son “Los Chávez” y su entorno cómplice y secuaz los que mandan en el país. En Venezuela no hay poderes constituidos ni canales regulares de administración pública. “El Gobierno de los Chávez” tiene tres enemigos que la Nueva Oposición –NUEVA MAYORÍA- debería explotar y sacar el mayor provecho político y mediático, intentando además –por quimérico que parezca- la búsqueda de la solución de los mismos: Uno, la inseguridad galopante; dos, el alto costo de la vida; y tres, la deficiencia de los servicios públicos. La denuncia sistemática de estos hostiles enemigos del oficialismo sumados a la unidad visible, sensible y blindada de todo el antichavismo serían el “talón de Aquiles” de Miraflores.

La unidad es un valor ético que implica sentido común, conocimiento de la realidad y búsqueda del bien colectivo a futuro. Ignorar la realidad existente y desconocer la meta próspera plural es persistir en la división. La sociedad no son los hombres aislados, la sociedad es la unidad de todos los hombres como ciudadanos. La estrategia de la unidad es letal para el “Gobierno de los Chávez”. Hay que unirse para no sólo estar juntos en eventos, tarimas o ruedas de prensa, sino para hacer algo juntos por el rescate del país, como sería el diálogo institucional, consenso electoral, acuerdos estratégicos, alianzas partidistas, sacrificios políticos, comunión de esfuerzos y sobretodo respeto ideológico.

La salida del país no la pueden hacer personas o instituciones por separados, buscar una salida airosa para el país es forzosamente inevitable la unidad, donde el sacrificio de los intereses mezquinos abran paso al interés supremo de la sociedad: la felicidad. Una salida sin unidad es correr el riesgo de una simple escapatoria, una salida desde y con la unidad es una garantía para la justicia y la paz. La unidad tiene su virtud en que puede articular la diversidad, la diversidad que permite la unidad es digna de respetarse como singularidad, la diversidad que no se abre a la unidad está condenada al rechazo y aborrecimiento.

Nuestra realidad es una situación atípica y desigual, es una lucha política, social y espiritual que se debe efectuar con mentalidad guerrera. En todos los ejércitos, la unidad de voluntad y de pensamiento es lo que asegura la victoria sobre los enemigos. A Venezuela la han dañado los corruptos porque los honestos hemos permitido la división, la diatriba, la ofensa, el insulto y la desidia. Con el pretexto de no inmiscuirse en la política muchos han dado rienda suelta a los vejámenes y afrentas contra la sociedad.

Mientras el oficialismo nos condena con un régimen plutocrático, autoritarito y fascista, la oposición por su parte pareciese caminar en un sistema político de noocracia aristócrata y puramente mental. Los cristianos por haber perdido la unidad somos el escándalo religioso en el mundo, los venezolanos por no lograr la unidad somos dignos de lástima en el concierto mundial de las naciones.

Venezuela tiene las tres riquezas que hoy por hoy añora cualquier nación: Juventud, agua y petróleo. Pero en contraposición de esos tesoros invalorables, nos emponzoñaron con el despilfarro, corrupción y terrorismo. Es urgente cambiar al país, y no cambiar de país. No hay que repetir el error inexcusable de las pasadas elecciones parlamentarias donde la antigua oposición se aventó al despeñadero, en este momento si la unidad necesaria es inexistente sería la peor condenación para la Patria.

La consigna nacional es esta: Tanto consenso como sea posible, tantas primarias como sea necesaria y tantas encuestas así nos cuesta. Logremos los candidatos y las tarjetas para salir del corrupto de Sabaneta. Dios les bendiga e ilumine nuestra unidad.



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