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viernes, 12 de febrero de 2010

Dos editoriales y una realidad. "El Nacional e Informe"


EL NACIONAL
Población multada

Como reacción a sus propias fallas, el Gobierno ha llegado a una solución muy simple: castigar a la población. Nos referimos a la crisis eléctrica, que no sabe como resolver, y las multas que impondrá a quienes no disminuyan su consumo de electricidad. Mucho antes de que se viera obligado a reconocer que se trata de un problema grave, y no de pequeñas fallas, la manera oficial de castigar a la gente eran los cortes imprevistos, particularmente en las poblaciones pequeñas y de pocos recursos.

Pero, debido a la magnitud del asunto y de sus consecuencias, un buen día decidió racionalizar los apagones y recurrir al racionamiento. Este trajo tantos problemas y protestas en Caracas que el mismo día hubo que suspenderlo. Pero se castigó al resto del país, manteniéndolo donde la represiva Guardia Nacional Bolivariana puede ser más efectiva contra la protesta popular.

Sin embargo, los técnicos y planificadores oficiales no sabían qué hacer con la Gran Caracas, al punto de que pidieron ayuda a un siniestro comandante cubano y a un ministro argentino corrupto.

Una vez sacrificado el anterior ministro del ramo, alguien tuvo la luminosa idea de adoptar una solución neoliberal de mercado: subir el precio a quienes mantengan su antiguo consumo, duplicárselo o triplicárselo a quienes consuman más (por ejemplo, fábricas que trabajan horas extras), y reducírselo a quien opte por permanecer en la oscuridad y apagar sus aparatos o sus maquinarias. Esto es un monstruoso sistema de multas para quien no modifique su consumo de energía, sin tomar en cuenta las exigencias específicas de comercios, fábricas y hogares.

De esta manera, el Gobierno se ha metido a vigilar qué pasa en cada habitación de nuestros hogares y en cada taller u oficina donde trabajamos. Se castiga a la población por el delito de haber votado por un gobierno que, desde sus inicios, se olvidó de las inversiones y el mantenimiento en los servicios públicos, en este caso uno tan vital como la energía que mueve a las industrias, los hospitales y las casas de familia. "Si yo me equivoco, usted es multado y debe pagar por ello" parece ser el lema de los rojos rojitos que diseñaron este esquema absurdo y complicado que seguramente no sabrán manejar por brutos e ineficientes.

Queda el consuelo de que, por ahora, durará dos meses, a la espera de que vuelvan las lluvias. Esto le confiere al Gobierno la ventaja extra (además de la recaudación adicional) de que la gran mayoría de la población elevará sus oraciones a San Isidro para que llueva mucho y pronto.

Mientras tanto, habrá que seguir los consejos sobre como disminuir el consumo de energía para que no seamos castigados, como evitar la comida caliente, usar la totuma para bañarse y otros taradamente creativos. Nosotros nos permitimos agregar uno: apague el televisor durante las largas horas del programa Aló, Presidente y evite las cadenas. Con eso nos ahorraríamos bastante.


DIARIO INFORME
Un gobierno sin luz

La muestra más irrefutable de la ineptitud de este Gobierno y quien lo dirige, está en la aberrante situación en la cual han colocado a todos los venezolanos al decretarse la emergencia en el sector eléctrico. Resulta que desde este momento, quienes pagaremos las consecuencias de la desastrosa política de generación, distribución y mantenimiento de la industria de electricidad, seremos los consumidores.

Los genios de la presente administración, después de haber evaluado el escenario sobre el cual se mueve la crisis, lejos de admitir que la culpa la tienen ellos como principales asesores de la Presidencia de la República, han parido otra idea, peor que la anterior, que no es otra que responsabilizar, y de paso castigar a toda la población, por algo que un régimen, ineficaz, corrupto y dilapidador, no controló desde un comienzo y nunca quiso escuchar las advertencias de los que conocen a fondo el asunto.

Si bien es cierto que las condiciones climatológicas por la cuales atraviesa el país, con una sequía que se prolonga más de lo habitual, mantiene los embalses y represas con bajo nivel hídrico, no es menos cierto que no eso no constituye una situación que se presentó de la noche a la mañana.

El Gobierno nunca quiso tomar en cuenta las recomendaciones de los expertos y hasta su cabecilla insinuó que tales advertencias constituían un plan desestabilizador orquestado por la oligarquía nacional en combinación son el imperio. Y las consecuencias de tal actitud la estamos viviendo en este momento y con el agravante que ahora todos los venezolanos somos los culpables y debemos pagar por ello.

Todo lo anterior confirma en grado superlativo lo que se viene afirmando de este régimen, es decir, que no tiene brújula y actúa sin dirección, mientras busca culpables de sus yerros entre los venezolanos que nada o muy poco tienen que ver con la situación de un país se cae a pedazos producto de la manera caprichosa como actúa el Presidente que expropia a su libre albedrío causando más daño y aportando pocas soluciones a los problemas que agobian al país.

Además, el Gobierno da señales querer todo menos el bienestar de la mayoría de los venezolanos. Confiscar bienes; apropiarse de las industrias, medios de comunicación y todo lo que considere de utilidad pública y no solucionar los verdaderos problemas que nos afectan a todos, especialmente la inseguridad, son indicios que la única luz que sigue el barco llamado Venezuela y que anda al garete a merced de la tempestad, es convertirnos a la fuerza en una nación empobrecida para beneficiar a otros países, especialmente a Cuba y a su vitalicio dictador.

Los venezolanos no somos los culpables del desastre eléctrico que nos incomoda. Con todo y la sequía que pueda afectar los embalses y represas del país, la verdadera razón del racionamiento que ahora nos quieren imponer con castigo a la parte que más duele, es decir, al menguado bolsillo de todos, es la incapacidad del régimen para atender las verdaderas necesidades del pueblo y es por ello que ante este nuevo atropello que se quiere consumar en detrimento de la ya deteriorada calidad de vida de todos los que vivimos en Venezuela, todos a una sola voz debemos dejar sentir nuestra protesta y si la misma debe ir acompañada con violencia, que así sea porque es el régimen el que apela a ella sin importarle los derechos humanos de nadie.

El Gobierno puede ser que no tanga luz, pero a los venezolanos nos sobra lucidez para saber quienes son los verdaderos culpables del deterioro de la vida nacional y especialmente de la docilidad y la entrega sumisa de las instituciones que en otra época servían para velar por los derechos de los ciudadanos y que hoy no son más que coro de bufones que no hacen reír al amo pero si celebran su malos chistes, como este nuevo recién inventado de ponernos a pagar por la crisis del sector eléctrico cuando todos sabemos quién es el verdadero culpable.

Esta debe ser la prueba suprema; la situación ya no se puede estirar más. O el régimen afloja, o la liga se revienta y después no valdrán lamentos.



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viernes, 6 de noviembre de 2009

INFORME editorial 06/11/2009 "Dos visiones opositoras con un mismo objetivo"

¡La cosa se pone buena! Dentro de la disidencia o alternativa democrática están ocurriendo algunos hechos bien interesantes que bien llevados, no pondrían en peligro a la anhelada unidad de cara a las elecciones parlamentarias de 2010, pero lograrían la meta de captar a un hueso muy duro de roer: Los Ni Ni.

Recordemos que los Ni Ni son un segmento de la población que puede estar en 35 a 40% de los venezolanos con derecho a votar. Ese sector está desencantado, desmovilizado, desmotivado y desactivado. No les atrae la revolución comunista de Chávez, pero tampoco se siente identificado con las ofertas de los partidos políticos de la disidencia.

Para captar a esa importante masa de venezolanos que al activarse puede contribuir a cambiar el rumbo del país, nace una segunda vía dentro de la oposición. Una con un discurso distinto al de los partidos y que además ha sabido nutrirse de la sociedad no partidista, para hacer una oferta distinta.

¿Pero eso no conduce a la división opositora? No, si los miembros de la Mesa de la Unidad saben leer a la opinión pública. Buena parte de los ciudadanos están hartos de la polarización, de la pelea entre dos bandos que se parecen mucho y por eso muchos venezolanos se enrolan en los Ni Ni.

Y a la cabeza de ese nuevo frente opositor dentro de la Alternativa Democrática se ubica Leopoldo López, quien viene de ser un exitoso alcalde de Chacao. López no puede aspirar a un cargo de representación popular hasta dentro de unos seis o siete años por estar inhabilitado por la Contraloría General de la República, pero tiene el discurso para atraer la atención de los Ni Ni.

López y su frente opositor nacen para alcanzar el objetivo de sacar a Venezuela de la pesadilla en que se ha convertido el proceso comunista de Chávez. O sea que comparte el mismo objetivo del resto de los integrantes de la unidad representados por los partidos.

El gran dilema está en que ambos frentes dentro de la unidad opositora entiendan su rol. No deben pelearse entre ellos, sino unirse y lanzar ofensivas políticas variadas y plurales contra el modelo de Hugo Chávez. Si empiezan a pelearse entre ellos, no sirvió de nada la aparición de este nuevo actor político.

Desde INFORME enviamos nuestra propuesta. Ambos frentes pueden convivir sin muchas dificultades. Ambos frentes deben denunciar el fraude revolucionario de la gestión de Chávez. Cada frente con su discurso y su forma de transmitir las ideas ayuda en el cumplimiento de los objetivos. Pero lo más importante es que estén bien enfocados en el público meta de cada uno.

En un lado, está el frente opositor más consolidado. Tiene un mensaje que le ha permitido captar a un porcentaje de los venezolanos descontentos con el comunismo de Chávez. Y el nuevo frente con un mensaje adaptado a la captación de los Ni Ni y que los conduzca paulatinamente a su activación ante el conflicto.

Sin embargo, la convivencia de los dos frentes opositores en una UNIDAD tiene serios peligros. La mayor parte de los líderes de los partidos políticos le tienen pánico a contarse mediante el voto popular y la principal oferta del nuevo frente es la selección por primarias de los candidatos a las parlamentarias.

Por eso los líderes partidistas prefieren un sistema mixto que por un lado les garantice que estarán en puestos salidores, mientras que el resto tendrá que luchar por el apoyo popular en unas primarias ¿Desde cuándo no se cuentan los jefes de los principales partidos? O hagamos una pregunta más fácil ¿Se han contado alguna vez en su vida?

Existe el temor justificado de que la extrema derecha con todo su poder económico manipule el proceso de selección de las candidaturas y termine imponiendo una chuleta electoral donde resalten sus representantes. Ese retroceso no puede ocurrir.

Para que la sinergia entre ambos frentes de oposición redunde en una UNIDAD victoriosa, se requiere de la construcción de un proyecto de país donde todos los sectores se sientan identificados. Que sea una propuesta viable que enamore no sólo a quienes están en contra de la revolución, sino que también pueda cautivar a quienes están con el proceso porque creen que no tienen otra salida.

Tienen que edificar un discurso para los sectores populares y que estos dejen de creer el argumento chavista de que sólo con Chávez tienen atención directa en salud, educación, alimentos y apoyo socio económico. Que asimilen que con una mejor gerencia de los cuantiosos recursos del país, ellos podrán vivir mejor y crecer.

Se trata que estas dos visiones opositoras convivan y cumplan con sus tareas de mostrar la corrupta e ineficiente gestión de Chávez, demostrar el atraso que significa el modelo comunista que pretenden imponer que va en contra de todo con lo que se identifica el venezolano y de captar a todos los opositores, incluyendo a los Ni Ni que también hacen falta en esta cruzada por recuperar la salud de la democracia venezolana. Dos visiones, pero con un mismo objetivo. Ojalá no boten el juego.

Tomado de Noticiero Digital

viernes, 18 de septiembre de 2009

INFORME editorial 18/09/2009 "Conflicto Peligroso"

Chávez se empeña en meter a Venezuela en una crisis geopolítica

¿Qué necesidad tiene Venezuela de aliarse con países y organizaciones de pésima reputación a nivel mundial? Ninguna. El único que ve ganancias para el país con esas “sociedades” es el Presidente de la República, quien sigue en su empeño en participar en una crisis geopolítica generada por la combinación de terrorismo y manejo dudoso de la energía nuclear.

Si fuese un sueño personal solamente, no habría ningún problema. El gran problema es que está arrastrando a Venezuela hacia una tormenta donde no tenemos nada que ganar. Nuestro país siempre ha sido pacifista, pero con Chávez vamos hacia un país belicista.

Chávez ha venido persistentemente involucrando a Venezuela en un conflicto internacional de muy graves proporciones. Primero con sus fuertes nexos con la guerrilla colombiana que incluyen supuestamente financiamiento y apoyo logístico no sólo en territorio colombiano, sino su permisividad con la presencia de los terroristas de las FARC en suelo patrio.

Por esas relaciones con grupos que el mundo casi en su totalidad considera terroristas, hay varios prominentes miembros del proceso revolucionario que aparecen en la lista negra de colaboradores del terrorismo y tienen sus bienes congelados en los Estados Unidos, además de tener negado su acceso a esa nación.

¿Hay necesidad de esa relación con quienes son unos criminales que han asesinado a miles de inocentes en una guerra interna? No. Pero Chávez lo sigue haciendo y eso ubica a Venezuela casi al borde de ser declarado Estado forajido en cualquier momento. Estamos en un estado de pre-guerra con Colombia y todo por nuestra flácida postura ante las FARC, a las que se defiende directa e indirectamente.

En otro frente, Chávez ha venido estableciendo acuerdos muy fuertes con Irán que mantiene con los grandes países fuertes disputas por la utilización de la energía nuclear. Esa es una pelea en la cual nadie nos invitó pero Chávez, como siempre, nos metió.

Los nexos con Irán han hecho que en el país haya una muy importante presencia de funcionarios iraníes cumpliendo actividades extremadamente secretas. Parte de la labor iraní en Venezuela está destinada a la construcción de una carretera de muy especiales características en plena Sierra de Perijá, lo que ha levantado la sospecha de que están planificando la producción del uranio necesario para el programa nuclear de esa nación.

Otra parte, de las acciones iraníes en Venezuela está en la Fábrica Nacional de Bicicletas en el estado Cojedes, donde hay un área muy grande con fuertes medidas de seguridad y con acceso restringido al máximo ¿Cuáles son las labores de los iraníes en esa instalación? Tememos lo peor.

Y ahora Irán será uno de nuestros tutores para el programa de energía nuclear venezolano que supuestamente es con fines “pacíficos” pero con tanto anuncio de compra de armas y de guerra, también tememos lo peor cuando Venezuela tenga capacidad nuclear. Pero además de eso, Chávez prometió la ayuda venezolana a Irán para burlar el bloqueo que le han impuesto en algunas áreas por su programa atómico. Más ganas de meternos en problemas en los cuales no tenemos nada que ver.

Con Rusia la relación es también preocupante. Ahora además de proveernos de miles de millones de dólares en equipamiento militar, serán el otro tutor en el programa de energía nuclear. Para qué tanto gasto militar si los retos que Venezuela tiene no se solucionan con tanques y sistemas de defensa aérea.

Chávez anuncia con felicidad que Rusia nos abrió una línea de crédito por 2.200 millones de dólares para comprar tanques y misiles ¿No hay problemas más graves que atender en Venezuela? ¿Acaso la inseguridad se combate con esos tanques y misiles? Aquí el orden de las prioridades sigue invertido.

¿Tenemos guerras pendientes los venezolanos? Si, pero con la pobreza, la inseguridad, los hospitales, los graves problemas en los servicios públicos, el desempleo y la escasez de alimentos, entre otras batallas. Ninguna se gana con los equipos militares que Chávez compra a granel.

Y por si fuera poco, crecen las acusaciones de que el Gobierno venezolano es débil frente al narcotráfico, lo que por supuesto levanta sospechas y teorías muy preocupantes. Por eso casi todos los días hay intercambios de acusaciones en esa materia.

Todo lo anterior forma parte del afán de protagonismo del Presidente, quien se desvive por ser uno de los líderes de una coalición internacional que acabe con los Estados Unidos. Por eso casi hasta suplica que nos invadan. Por eso provoca con toda clase de insultos contra el presidente de esa nación. Para ello piensa usar la energía atómica como otra provocación. Con ese propósito expone al país con alianzas con países de escasa reputación como Irán, Libia y Bielorrusia. Sólo le falta visitar Corea del Norte y exaltar las bondades de los misiles con cabeza nuclear.

Esa ambición de protagonismo está involucrando a Venezuela en un conflicto internacional de graves proporciones. La combinación de compra de armas+energía nuclear+terrorismo+narcotráfico es un gran peligro y se aleja de lo que son nuestros intereses históricos como nación. Vamos por el camino incorrecto. Chávez tomó el sendero más peligroso.

Tomado de Noticiero Digital




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viernes, 11 de septiembre de 2009

INFORME editorial 11/09/2009 "Gobierno en problemas"

El proceso revolucionario está en una peligrosa encrucijada

El Gobierno de Hugo Chávez está en graves aprietos. Hay diversos factores externos e internos que están atentando contra su estabilidad y posibilidades de permanencia en el tiempo de la revolución bolivariana. Prácticamente la gestión está en jaque.

Analicemos los factores externos al proceso. Cada día los niveles de la protesta en la calle se elevan. La gente sigue perdiendo de forma acelerada el miedo a protestar. Cada marcha que se convoca es más grande que la anterior y eso preocupa a un gobierno que ya no tiene la fuerza de antes para competir en actos de masas.

El análisis oficial es claro. Mientras la alternativa democrática reúne a miles de personas sin chantaje o presiones, ellos deben obligar a los empleados públicos y a los beneficiados por alguna misión a marchar para engordar unas manifestaciones rojas que son extremadamente escuálidas. Chávez sabe que carece del poder de convocatoria de antaño.

Por eso el miedo a las protestas opositoras. Por eso reaccionan enviando al coronel aquel de la GN a vociferar intentando crear pánico. Para sembrar el terror mandaron a la Fiscala General de la República a embestir con las amenazas de cárcel para todo aquel que proteste. Pero cuando vieron los resultados, recularon.

Tienen miedo y por eso en la última marcha dejaron tranquilos a los manifestantes. Esta vez no usaron gas del bueno. Saben que esa estrategia está perjudicando más a la ya bastante deteriorada imagen de la gestión. Por eso dan dos pasos hacia delante y tres para atrás.

La presencia espontánea y continua del pueblo en la calle, pondrá en jaque a la revolución. Ya se contabilizan más de 1.500 protestas en lo que va del año. Y la cosa se pondrá peor con el reinicio de clases en las universidades públicas y privadas.

Pero a lo que más le teme al Gobierno es a la protesta que baja de los cerros. Eso está en pleno proceso de desarrollo. Ya no hay total respaldo al Gobierno en los barrios. Los desaciertos oficiales están cambiando la correlación de fuerzas en los sectores menos favorecidos.

Los efectos del cierre masivo de mercales están cayendo como granadas en las líneas oficiales. La pésima calidad de atención de Barrio Adentro siembra de minas los barrios contra el Gobierno. La escasez de dinero para sostener el populismo de las misiones, está causando una revuelta en las comunidades.

No hay dinero suficiente para costear la imagen oficial en los sectores populares y avanza el cuatrimestre de mayor consumo del año en Venezuela y ya no hay real para tanto gasto. El descontento ciudadano cerrará el año en niveles muy altos y podría mostrar su peor rostro en cualquier momento.

La escasez de alimentos está latente y se agravará, porque el ingreso petrolero no alcanza para cubrir la alta demanda de productos importados. Es imposible que puedan igualar el gasto realizado en 2008 en la masiva compra de alimentos. Y por otro lado se empeñan en aniquilar el aparato productivo nacional.

La crisis económica aprieta y muy duro. Los ingresos petroleros siguen cayendo a pesar que el precio del petróleo se ubica en más de 60 dólares, porque los niveles de producción no son los ideales. PDVSA sólo produce 60% de lo que declara y parte de lo que se produce está siendo usado para cubrir los pésimos negocios que se esconden detrás de los convenios petroleros.

El país está al borde de la quiebra económica. La ecuación bajos ingresos+excesivo gasto+elevada inflación tiene de cabeza al Gobierno. Se acercan medidas económicas muy duras y eso tiene su efecto en la desgastada imagen oficial.

Todo eso configura escenarios desfavorables para Chávez y su revolución en 2010, que será un año electoral clave para el futuro del proceso. El Gobierno se arriesga a perder la mayoría en la Asamblea Nacional y ese sería un frenazo importante para la permanencia en el tiempo.

Ante esa posibilidad, el Gobierno pisa el acelerador y aprueba ahora las leyes impopulares que no podrán imponer en un parlamento con un equilibrio de fuerzas. Esa Asamblea Nacional sin una mayoría aplastante no le sirve a Chávez, por eso cobra fuerza la tesis de que el año que viene no habrá elecciones para nadie.

Y en lo interno, el Gobierno también se deteriora. La confrontación entre los factores de poder del PSUV es cada día más fuerte. La ambición por el poder y el dinero que esté trae consigo, hace que los liderazgos internos se disputen el control del Gobierno. También hay desacuerdos graves en la forma como se impone, se persigue y se orienta al Gobierno. Esto también le pasará factura a Chávez y su gestión.

El Presidente y quienes lo acompañan están en una encrucijada muy grave. Sin dinero no se sostiene un Gobierno populista. Por eso pierden sintonía con ese pueblo al cual acostumbraron a entregarle dinero sin hacer mucho. Se acerca la quiebra social, económica, política y militar.

Tomado de Noticiero Digital



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sábado, 25 de julio de 2009

INFORME editorial 24/07/2009 "Insulza: ciego y sordo"


La crisis de la democracia es invisible para la OEA.

La esperanza es lo último que se pierde, pero con la OEA ya los
venezolanos no contamos para nada. Esa organización de presidentes se niega a ver como en Venezuela el Gobierno de Hugo Chávez mata a la democracia.

Serán cómplices cuando nuestro sistema de libertades colapse y se produzca la quiebra social, económica, política y militar. Que luego no vengan con el cuento de siempre.

La mayoría democrática de Venezuela mantenía una pequeña
esperanza de que la reunión entre los Gobernadores y Alcaldes opositores con José Miguel Insulza, abriera una ventana para la salida de esta larga crisis que ya acumula diez años. El país no aspiraba una aplicación inmediata de la Carta Democrática, pero si por lo menos una iniciativa de esa organización para intervenir como mediador y colaborar en la restitución del equilibrio democrático. Pero nada se logró.

Buena la intención de Antonio Ledezma, Pablo Pérez y César Pérez
Vivas de demostrar ante la OEA y la CIDH que en Venezuela el régimen de
Chávez esta asesinando la democracia poco a poco y lo más triste bajo un
manto de legalidad maquillada que les permite imponer, arrollar y perseguir.

El trío de gobernantes opositores demostró como en Venezuela se
está cercando y ahogando a la disidencia. Fue una excelente oportunidad de mostrar ante el mundo que lo que Zelaya quiso hacer en Honduras, aquí ocurre desde hace diez años.

Demostraron como no existe el equilibrio y la separación de
poderes. De cómo cada uno de los poderes públicos están ocupados en 99% por obedientes soldados revolucionarios que acatan de inmediato y sin chistar las órdenes presidenciales.

De nada sirvió, que por casualidad del destino, ocurriera la
actuación del Poder Judicial contra la jueza 13 de control de Caracas,
Alicia Torres, quien fue suspendida y atropellada porque se negó a acatar la
orden política de dictar la prohibición de salida del país de Guillermo
Zuloaga sin cumplir los pasos legales correspondientes. Esas violaciones a
la Carta Democrática para Insulza son invisibles.

Evidenciaron como el Gobierno usa a la Asamblea Nacional para
crear leyes que cercenan las competencias de los Gobernadores y Alcaldes
opositores, porque sencillamente los quieren dejar sin atribuciones, sin
recursos y con una insostenible carga burocrática. Indicaron como el
Gobierno usa a sus fuerzas de choque y ocupación para invadir sedes
gubernamentales, desalojar funcionarios y así crear el caos en ciertos
estados y municipios. Insulza tampoco ve eso.

Probaron como el Gobierno de Hugo Chávez quiere acabar con la
libertad de expresión a través de varias vías. La primera la revocatoria de
concesiones como ocurrió con RCTV y está próximo a ocurrir con Globovisión.

La segunda la confiscación de más de 240 emisoras de radio y más de 40
canales de TV a quienes CONATEL nunca respondió para los cambios de títulos y para la adecuación de la habilitación administrativa.

Se mostró como se persigue a muchos periodistas cuyo único
delito es cumplir con la obligación periodística de investigar, denunciar y
criticar las aberraciones y la corrupción del Gobierno. Igualmente se razonó
como el Gobierno a través de CADIVI condena a muerte a más de 50 diarios y semanarios en todo el país, porque no aprueba y libera los dólares para la compra de papel. Y ahora para completar el cerco se quiere controlar a los sistemas de televisión por suscripción y así sacar del aire a canales disidentes. Eso también es obviado por Insulza.

Todos los síntomas de la muerte de la democracia en Venezuela no
existen para la OEA y el señor Insulza, quien además en un gesto de burla
para los venezolanos les preguntó a los tres interlocutores de la
alternativa democrática ¿Por qué no dialogan Gobierno y oposición? Como si
él no supiera que para el presidente Chávez el diálogo no existe y sólo está
vigente la sumisión y la obediencia absoluta. No se haga el pendejo señor
Insulza.

El país marcha hacia la quiebra democrática definitiva y la OEA sólo volteó la mirada. Los 14 votos que Chávez le controla a Insulza para su aspiración de reelegirse como Secretario General, pesan más que el rescate
de la democracia venezolana. Serán cómplices de todo lo que pase en
Venezuela. La intención de Antonio Ledezma, Pablo Pérez y César Pérez Vivas por lo menos sirvió de alerta para lo que pueda ocurrir en Venezuela. Aunque con la OEA es perder el tiempo todo lo que se denuncie.

Repetimos que no se les pedía una condena radical y la aplicación de la
Carta Democrática. Sólo que analizaran lo que ocurre en nuestra nación y
actuarán para tratar de enderezar los entuertos. No importa señores de la
OEA, los venezolanos sabrán salvar la democracia, pero luego no vengan con falsas posturas y a rasgarse las vestiduras.

La crisis en Honduras es un caso que se repetirá poco a poco en muchos
países del área y obligará a repensar y discutir sobre el concepto de
democracia que tiene ese Club de Presidentes. Insulza sigue haciéndose el
ciego y el sordo ante la crisis venezolana.


Tomado de Noticiero Digital

viernes, 17 de julio de 2009

INFORME editorial 17/07/2009 "Cerco a la libertad"

Cerco a la libertad

Quieren destruir la disidencia, la crítica, la denuncia y la pluralidad


Digan lo que digan, la verdad de todos los ataques del Gobierno contra los medios de comunicación independientes es una sola: Chávez quiere acabar con la disidencia, la crítica, la denuncia y con la pluralidad informativa. No importa cuántos malabares hagan los voceros y cuántas veces invoquen al pueblo. Desde Hace muchos años le robamos la seña a esta jugada oficial.

Desde hace mucho tiempo desde INFORME venimos alertando sobre el interés oficial de construir una hegemonía comunicacional. Andrés Izarra lo anunció con demasiada anticipación. Venían dando pasos en firme y ahora le meten el acelerador a la aplanadora para que no quede nada.

Los primeros pasos consistieron en la construcción de un sistema de medios oficiales y revolucionarios, a los cuales han dado por llamar “alternativos” cuando son meros instrumentos de la propaganda oficial. Lo lamentable para ellos y afortunado para el país, es que esos medios tienen una cobertura mínima y una influencia minúscula.

Como no han podido dominar a la opinión pública con esos medios alternativos, ahora prefieren callar definitivamente a quienes expresan no sólo la voz y a la verdad oficial, sino que también le abren espacios a las otras voces y verdades que también merecen ser oídas y conocidas.

Para nadie es un secreto que el socialismo chavista es casi igual que el cubano. Chávez añora una sociedad en la cual todos los medios sean oficiales y que estos órganos de propaganda sólo divulguen lo que el Gobierno quiere que se sepa. En su mentalidad autoritaria la crítica no tiene espacios y la disidencia debe ser exterminada.

Y lo peor es que Diosdado Cabello, como el verdugo revolucionario, cree que los ciudadanos son pendejos y se calan el discursito de que ellos sólo dialogan con el pueblo y que las concesiones audiovisuales que confiscarán también serán para el pueblo. Esas frases ya están manidas. Quizás cuántos años tendrá Cabello que no sabe lo que es pueblo de verdad, porque sólo se reúne con sus “camisasrojas” de siempre.

La verdad es que todos los ataques contra los medios, si son de verdad contra el pueblo que sufre la inseguridad, que reclama servicios públicos, que exige empleo, que anhela una educación productiva y alejada de la política y que levanta la voz para que los gobernantes ciegos, sordos y mudos presten atención a sus problemas.

Todas esas emisoras de radio y televisoras que sean confiscadas, serán única y exclusivamente para el Gobierno y sus socios boliburgueses. Lo que quede en pie luego de la ocupación, será “comprado” a la fuerza por aquellos que hacen de testaferros de los supuestos líderes revolucionarios.

Al final, si logra el Chavismo imponerse, casi 100% de las emisoras de radio y canales de TV estarán en manos del Gobierno de forma directa o indirecta. Y aquellos privados que se salven del juicio final, se doblegarán para complacer a Chávez. O sea que la única verdad que será difundida y conocida será la oficial y desaparecerán como por arte de magia los graves problemas de los venezolanos.

Quieren acabar con los circuitos radiales nacionales para que la disidencia mediática y política reduzca su influencia. Quieren callar a un Leopoldo Castillo, a una Marta Colomina, a un César Miguel Rondón, a Nelson Bocaranda y tantos otros que denuncian y critican como parte de su oficio y obligación como comunicadores.

Al callar a los circuitos nacionales se bloquea el acceso a la información en todo el país cuando ocurra la quiebra social asociada al colapso económico y político. Si Caracas estalla en una crisis, quieren evitar que eso se sepa y se reproduzcan las manifestaciones en el territorio nacional.

Buscan que la disidencia política carezca de las tribunas para mostrar su rechazo a las políticas oficiales. Que las comunidades no tengan como denunciar sus problemas. Quieren un silencio total antes que la crisis general impacte la línea de flotación de la revolución y se hunda el proceso. Que el único que se escuche y vea sea Chávez, Chávez y más Chávez.

Un socialismo como el de Chávez sólo es sostenible con la obediencia total de los medios y mucho dinero. Ambos requisitos están escasos. Los medios que cumplen con su rol de mostrar todas las verdades son mayoría y el dinero cada día está más escaso para comprar conciencias y maquillar la crisis.

¿Logrará Chávez acabar con los medios y la libertad de expresión? No. Este pueblo quiere a sus medios de comunicación y los defenderá. Cuidado si la presión popular obliga al Presidente a posponer su ofensiva final contra los medios y los periodistas. El país está en pie de lucha y la mínima chispa hará que la crisis explote. Y cuidado si esa chispa es, esta misión silenciar a los medios.


Tomado de Noticiero Digital

viernes, 19 de junio de 2009

INFORME editorial 19/06/2009 "oposición contra oposición"

La mezquindad y los intereses particulares afectan a la unidad

En la pasada edición de INFORME alertamos sobre la profunda división que existe entre los Chavistas que se han enriquecido groseramente y los Chavistas del pueblo. Esa separación también afecta a la oposición, aunque las razones no sean las sustanciosas ganancias de la corrupción.

En la disidencia democrática hay dos sectores bien definidos. Por un lado está la oposición política que integran los partidos que antes fueron parte de la Coordinadora Democrática y que ahora se agrupan, supuestamente, en la Mesa de la Unidad.

Esa oposición política es variopinta en colores, ideologías e intereses. Cada quien tiene motivaciones diversas. Sólo los une la necesidad de salir del régimen de Chávez. Chávez los une, pero también los divide cada vez que desea ¿Y cómo lo hace?

Muy sencillo. Chávez sabe de qué pata cojean muchos de los están en la oposición política. Les sabe sus mañas, sus debilidades y los errores cometidos en el pasado y en el presente. Así como sabe todo lo que hacen sus propios revolucionarios, sabe lo que hacen los opositores.

Chávez negocia con ellos. El juega con varios factores de la oposición política como el gato juega con el ratón al cual capturó y lo deja medio vivo. Lo agarra juega con él y luego los deja en un rincón. Periódicamente hace lo mismo. Por eso los ha tenido entrampados durante tanto tiempo.

Para nadie es un secreto que en el marco de esa oposición multicolor, hay partidos que hacen su juego personal. Se les ha señalado de recibir dinero del Gobierno y cuando eso ocurre, asumen conductas extrañas de poca solidaridad con los otros factores de la disidencia partidista, a pesar que enarbolan la justicia como bandera.

Ese es un ejemplo de las tantas cosas que ocurren en la oposición partidista. No se pone de acuerdo porque prevalece la mezquindad. La prioridad es defender sus intereses particulares y no los grupales. Eso lo siente y lo huele la oposición no partidista.

Si quiere más demostraciones de cómo actúan ciertos personajes que representan a la oposición, saque usted mismo sus conclusiones a través de un análisis personal ¿A cuántos vio usted declarar para defender a Manuel Rosales de la persecución? ¿A quiénes vio en los medios denunciando el desmantelamiento de la gestión de Antonio Ledezma para aniquilarlo? ¿Quiénes han salido a defender a César Pérez Vivas a quien parece que ya Chávez condenó a la cárcel o al exilio?

Y esos son hechos recientes. Si revisamos los últimos cinco años, conseguirá usted más evidencias de esa conducta extraña de muchos líderes de organizaciones de oposición. Lamentablemente en la única alternativa democrática que existe frente a Chávez, sigue prevaleciendo la mezquindad y el juego de grupos marcados por intereses ajenos al colectivo.

Pero hay una oposición que es mayoría. Esa disidencia que está en la calle sin que los partidos se lo pidan. Esos que llenaron avenidas en Caracas durante abril de 2002. Son los que bailaron al son de Billos en la autopista Francisco Fajardo en Caracas durante aquella Navidad llena de escasez de los días del paro petrolero.

Esa que salió a votar masivamente en el revocatorio. Que luego entró en crisis y se levantó bajo aquella pegajosa invitación “Atrévete” que lanzó un candidato como Manuel Rosales que le echó un camión de ganas para que la oposición saliera con vida de las presidenciales de 2006.

Una disidencia cuyo corazón está en la sociedad civil y que libró otra batalla cuando defendieron en las calles a RCTV. Luego creyeron en un movimiento que liderado por los estudiantes y la oposición política logró derrotar a Chávez en el referendo constitucional de 2007.

Esa oposición no partidista es mayoría en Venezuela, pero no consigue un mensaje que la termine de enamorar y seguir luchando para recuperar la democracia que se escapa como el agua entre los dedos. Un amplio sector de la disidencia sigue esperando una oferta realmente alternativa. Otro sector de ellos se desilusionó y ahora son parte de los desmovilizados Ni Ni.

Hay una brecha entre la oposición partidista y la disidencia que proviene de la sociedad civil. Hay empatía. Hay intereses comunes contra el proceso revolucionario. Pero la mezquindad de los partidos sigue siendo el ácido que los separa.

Existe una batalla de Oposición contra Oposición. Porque un sector carece, hasta ahora, de la capacidad de aglutinar al pueblo. Y el pueblo sigue esperando que lo llamen a la lucha con un mensaje claro y alternativo. Si el Chavismo contra Chavismo hace peligrar a la revolución, la Oposición contra Oposición hace difícil construir una real alternativa.

Tomado de Noticiero Digital




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viernes, 29 de mayo de 2009

INFORME editorial 29/05/2009

Venezuela se resiste

Al “Golpe de Estado” permanente contra la Constitución Nacional

La resistencia democrática toma fuerza en Venezuela. Aunque muchos ciudadanos no lo crean, los venezolanos están resistiendo los embates de un Gobierno que necesita construir su hegemonía total antes que la crisis le termine de derrumbar a la gestión de fantasía de la cual tanto se jacta.

Hay un sector del país que no cree en la existencia de una resistencia, porque afirma no verla, ni sentirla, ni escucharla. Pero hay evidencias significativas del esfuerzo que los factores sociales están ejerciendo para contrarrestar la aplanadora oficial.

Los frentes sociales están en la calle reclamando sus derechos vulnerados y en defensa de la democracia. La semana pasada marcharon los universitarios unidos con la sociedad civil. El pasado primero de mayo fueron los trabajadores, también acompañados de la sociedad civil.

Allí están las luchas de los médicos, periodistas, universitarios (incluyendo a los estudiantes), trabajadores y ganaderos. Pero hay que destacar que el reclamo de los sectores populares también está tomando fuerza para exigir viviendas, que se doten a los Mercales y se reabran los módulos de Barrio Adentro que han sido cerrados.

Ese frente social plural y molesto seguirá creciendo porque ya el Gobierno carece de las herramientas para callarlo. Por un lado, ya no posee el dinero suficiente para comprar la conciencia popular y para maquillar la crisis. Y por el otro, el pueblo está perdiendo el miedo.

La “Teoría de las 3 C” sigue atentando contra las aspiraciones de Chávez de perpetuarse en el poder y ejercer un control absoluto de todo el país. Esa teoría nos dice que “Cada” vez obtiene menos respaldo popular a través del voto. Cada vez le “Cuesta” más dinero mantener la lealtad del pueblo y cada día tiene menos dinero para “Comprar” la conciencia de la gente.

Chávez sabe que eso es así y por eso aceleró su revolución para radicalizarla y terminar de construir su modelo socialista que esconde un comunismo a la imagen y semejanza del cubano. La hegemonía total es vital para edificar ese futuro rojo rojito y por eso viola las leyes con cada una de sus decisiones.

El Presidente lidera las estrategias que desencadenan en un Golpe de Estado permanente contra la Constitución Nacional y las leyes. El viola esas normativas, porque a pesar que fueron de su agrado y satisfacción, en este momento se constituyen en una camisa de fuerza que le impide legalmente arrasar con todo, pero igual lo hace sin el menor respeto por la democracia y los venezolanos.

El Gobierno viola las leyes para atacar, perseguir, confiscar y usurpar las competencias de los sectores públicos y privados. Un bueno ejemplo es el desmantelamiento de la Alcaldía Mayor que atenta contra la voluntad popular que eligió a Antonio Ledezma.

El tiene cuatro frentes de batalla abiertos: el primero y el más antiguo es contra los factores de poder político que se agrupan en la disidencia. El segundo, es contra el sector empresarial al que desea volver polvo cósmico porque en su matriz socialista, todos los procesos productivos están en manos del Estado.

El tercer frente es su necesidad de callar para siempre a los medios de comunicación que se niegan a ser comparsa de su show de engaños y mantienen una férrea postura de defensa de la democracia y para ello se rehúsan a esconder los errores del Gobierno.

Y el cuarto frente de batalla es contra el pueblo que no cree en su proceso. Quieren cercar y controlar a la disidencia. Intentan matar sus esperanzas. Desean desmovilizarlo por completo. Anhelan desilusionarlo y que termine aceptando a la fuerza un modelo que acaba con la democracia y la libertad. Pero además también quieren que quienes creen en el proceso sientan que la única salida es la revolución y que si Chávez no está, lo que viene es el cataclismo, cuando eso es totalmente falso.

Pero hay un quinto frente de batalla que no los beneficia y que tampoco están promoviendo, sino más bien escondiendo y es la crisis económica. Lo hemos dicho y lo mantenemos, Venezuela está quebrada económicamente y eso se evidencia a través de la reducción en la entrega de divisas a través de Cadivi, las confiscaciones de contratistas petroleras para no cancelar las deudas que PDVSA no tiene cómo saldar, el cierre de los Mercal, la disminución del impacto y cobertura de Barrio Adentro, la no cancelación de buena parte de los beneficios laborales de los empleados oficiales y muchos ejemplos más se nos quedan en el tintero. Estamos al borde de la insolvencia económica.

Esa quiebra económica alimenta la quiebra social, que al final se unirá con la quiebra política y cuando el país resista ante los abusos y reclame en las calles los errores e imposiciones de un Gobierno ineficaz, se fusionarán con la quiebra militar. Que nadie pierda la esperanza. Que nadie se desmotive. La resistencia democrática cobra fuerza. El fin del conflicto llegará.

Tomado de Noticiero Digital

viernes, 15 de mayo de 2009

INFORME Editorial: País quebrado (15/05/2009)


País quebrado

La ofensiva final nos conduce al colapso económico, social, político y militar


Que lamentable es la situación a la que han llevado al país. Con tantas riquezas disponibles y tantos problemas acumulados. Con tantos ciudadanos preparados, productivos y proactivos; pero gobiernan los menos capacitados. Estamos ante una crisis que amenaza no sólo la estabilidad del Gobierno de Hugo Chávez, sino el futuro a corto, mediano y largo plazo de todos los venezolanos.

¡Venezuela está quebrada! Pero ese término que suele usarse para definir la grave situación económica de una persona, empresa o institución; en este caso tiene varias lecturas y por cierto todas de gravedad y de pronóstico reservado. En INFORME, como medio responsable y libre, seguimos con nuestra prédica.

No estamos promoviendo conspiraciones o una salida violenta del Gobierno nacional. Para nada es nuestra intención. Si Chávez es eficiente en su gestión, nosotros también ganamos con eso. Pero como medio independiente no podemos avalar los errores, atrocidades, imposiciones y fallas. Es nuestro deber criticar y denunciar. Eso no es un delito. El verdadero delito es alcahuetear a quienes no cumplen con el pueblo y han dilapidado el dinero de la nación.

Le guste o no a Chávez y a su Gobierno, es una verdad que Venezuela está al borde de la quiebra económica porque ha manejado 900 mil millones de dólares en 10 años y no ha sido capaz de solucionar de fondo ninguno de los graves problemas que agobian a los venezolanos.

Con semejante nivel de ingresos debería el país estar en mejores condiciones y no es así. Estamos endeudados hasta el cuello y no hay dinero para pagar. Pero en vez de prevalecer la cordura, el Gobierno corre la arruga al anunciar un endeudamiento mayor para tapar su hueco fiscal.

Con la excusa de que el petróleo es del pueblo y el pueblo es Chávez se asaltaron a 39 empresas contratistas, muchas de ellas con más de 30 o 40 años de intensa labor. La verdadera razón para tal invasión es que no tienen para pagar las deudas y deben mantener las operaciones.

Esa operación atraco agravará la crisis, porque el golpe que se le propina a la imagen y credibilidad del país para atraer inversionistas es muy grave ¿Quién se atreve a invertir en Venezuela si el Gobierno puede redactar una ley de hoy para hoy con el fin de expropiar a las empresas? ¿Qué pasará cuando la mayoría de los trabajadores que aplaudieron la medida, se den cuenta que los engañaron y que en vez de un carné de PDVSA les dieron uno de desempleados?

La quiebra económica está en marcha porque no hay dinero suficiente para sostener el inmenso gasto público interno y externo. No hay dinero, por ejemplo, para la masiva importación de alimentos del exterior que requirió de $45 mil millones en el 2008, porque los ingresos por concepto de petróleo apenas pudieran llegar a los $50 mil millones en el 2009.

La insolvencia financiera generará retrasos en la cancelación de los beneficios laborales de los empleados públicos, escasez de alimentos, paralización de obras y una grave disminución de la cobertura e impacto de las misiones y demás programas sociales.

La quiebra social está más cerca de lo que muchos creen. En la calle se siente la angustia y tensión que genera la crisis económica y social. Vea sólo como la movilización de vehículos, la cantidad de personas en supermercados, los compradores en centros comerciales y hasta los comensales en los restaurantes han disminuido drásticamente.

Y en las zonas populares la desolación y la preocupación son mayores porque la crisis desnuda los errores de un Gobierno que no ha sabido solucionar los problemas y se ha limitado a maquillarlos, pero ese disfraz se cae ante la falta de dinero. Sólo imagine como golpea a los pobres el ver que su Mercal está cerrado por falta de productos que vender.

Otro elemento de la quiebra social es la arremetida que ya ordenó el Presidente contra los medios de comunicación. El cierre de Globovisión será un error histórico de Chávez. Callar la voz de los medios porque dicen las verdades que el Gobierno quiere ocultar, es agravar la quiebra social.

Esa quiebra económica y social se cruzará en la opinión pública con la quiebra política y avanzará la mecha de la detonación del conflicto. Cuando el pueblo reclame sus derechos sociales y económicos, al mismo tiempo comenzará a rechazar la política de la persecución y exterminio contra la disidencia política. Recordarán y gritarán consignas contra la intención de acabar con Manuel Rosales, Antonio Ledezma y el resto de los liderazgos opositores.

Y cuando las quiebras social, económica y política se fusionen, se abrirán la puerta a la quiebra militar. Ya lo anunciamos al país cuando explicamos que el mundo militar le envió un “mensaje a García” a Chávez. La Fuerza Armada hizo su llamamiento de atención y alertó sobre los peligros que agobian al país y dejaron claro cual es su postura. Pero el advertido no entendió ni atendió el mensaje y sigue alimentando la conflictividad y lo peor, usando a la FAN como una fuerza de invasión y ocupación.

Venezuela está quebrada en lo económico, social, político y militar. La crisis sólo la pueden atajar los poderes públicos. Sólo quienes tienen la obligación constitucional de actuar como muro de contención a las violaciones de la Constitución y las leyes, pueden lograr que la quiebra final ocurra. Ojalá estén a tiempo de reflexionar y actuar. En INFORME no somos golpistas, sino realistas.

Tomado de Noticiero Digital





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