miércoles, 8 de septiembre de 2010

Fray Cañico (Jesús García) está ya con Dios


El padre Jesús García, Cañico para quienes le conocíamos, se dejó arropar por la hermana muerte y salió al encuentro del Dios Altísimo de la mano de Francisco il poveretto d’Assisi,.

Compartimos el mismo Seminario Interdiocesano de Caracas, yo diocesano, él franciscano. Digno hijo de Machiques, alentado en la fe seguramente por el Santo Obispo Miguel Aurrecoechea y el siempre alegre fray Romualdo en el Tokuko, eligió libremente seguir el Franciscanismo para vivir las virtudes de la castidad, la obediencia y la santa pobreza según el espíritu del fundador de la orden.

Su acción apostólica misionera la desarrolló junto a los pemones de la Gran Sabana, caminando con ellos, mostrándoles a Cristo mientras se dejaba bañar por la riqueza cultural de los pueblos indígenas. Maestro de novicios, lector incansable, compendio de cultura filosófica y teológica, entregó su vida al servicio del Evangelio entre los mas pobres.

Se aprestaba a celebrar sus 25 años de ministerio sacerdotal y haciendo escala en Caracas para proseguir a Machiques para rodearse de su familia de allá, un infarto le regaló la visión beatífica de Dios.

Pudimos mantener un estrecho contacto gracias al correo electrónico y a su blog de vivencias que actualizaba con regularidad.

Dios te bendiga Cañico, ahora recoges lo que sembraste

Oh, Señor, hazme un instrumento de Tu Paz .

Donde hay odio, que lleve yo el Amor.

Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón.

Donde haya discordia, que lleve yo la Unión.

Donde haya duda, que lleve yo la Fe.

Donde haya error, que lleve yo la Verdad.

Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.

Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.

Oh, Maestro, haced que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar;

ser comprendido, sino comprender;

ser amado, como amar.

Porque es:

Dando , que se recibe;

Perdonando, que se es perdonado;

Muriendo, que se resucita a la

Vida Eterna.







Una hermosa semblanza de Cañico escrita por un hermano capuchino, Fray Emilio Rodríguez Sosa la puede encontrar haciendo click aquí