viernes, 5 de noviembre de 2010

Laureano Márquez "El Magnate" 05/11/2010

Venezuela es un país en el que el magnatismo ha cobrado mucha fuerza. La formula según la cual este magnetismo opera puede resumirse en el siguiente silogismo categórico: Donde

R= riqueza,
P= pueblo y
E es... este...Bueno ya ustedes saben.

Dicho explicadito: Si la riqueza es del pueblo y E es el pueblo, entonces la riqueza es de E...¿Ehhh? Los magnates siempre actúan con excentricidad. Además de aviones, relojes costosos y ropa de marca, los magnates hacen cosas realmente insólitas, ese es uno de los rasgos más característicos del magnetismo: Aristóteles Onassis, por ejemplo tenía una isla para él solito: Skorpios. Tampoco me parece algo exagerado en un país como Grecia al que lo que le sobran son islas. Hay magnates más excéntricos que en vez de una isla se agarran un país completo. Otra característica de los megamillonarios es que hacen viajes a los lugares más exóticos. Lo digo por Dennis Tito, que le pago 20 millones de dólares a la NASA para viajar al espacio y ni cortos ni perezosos, los de la corporación espacial le abrieron un espacio dentro del transbordador.

La gente con billete cultiva cosas insólitas en lugares insólitos. Bárbara Streisand, por ejemplo, que cultiva en la azotea de su casa su propia variedad de rosas a la que bautizó con su nombre. Otros cultivan maíz en su oficina. Es común que los magnates alquilen las habitaciones más costosas de los hoteles en los que se alojan. Un jeque que acudió a una conferencia sobre la pobreza mundial, rentó un castillo que costaba una fortuna para él y su séquito mientras su país quedaba sequito y él hablaba y hablaba sobre el tema de la pobreza.

Sin embargo, uno de los rasgos más distintivos de un verdadero magnate es la manera como, con total desprendimiento, dona cantidades espectaculares de dinero para obras sociales, como hace Bill Gates. Hay un magnate petrolero que ha venido haciendo donaciones espectaculares recientemente: me refiero a la familia Rockefeller que ha realizado aportes increíbles a Greenpeace.

Claro está que no hay nada comparable con el magnetismo de aquel al que no le cuesta nada la fortuna que posee, me refiero concretamente a la señorita Paris Hilton, heredera del fundador de la cadena (Hilton). Que compró un terreno junto a la tumba de Marilyn para enterrar a su cabra, cosa que tampoco llama tanto la atención, pues muchos coinciden en que ella está como una cabra.

Bueno, el caso es que todas estas reflexiones sobre los magnates y sus excentricidades venían a cuento por algo, tenían una motivación, pero en el transcurso del escrito, de tanto divagar se me fue la idea...


, , ,