sábado, 21 de agosto de 2010

El Nacional (Editorial) "Maquillajes rojos" 21/08/2010


No obstante los esfuerzos del Gobierno por presentar una "sensación" de prosperidad en los días previos a las elecciones de septiembre, incluyendo el maquillaje de algunas calles y edificios, no ha podido evitar que las estadísticas oficiales sigan mostrando que afrontamos una profunda recesión que se prolonga por año y medio.

En efecto, las cifras publicadas por el Banco Central el jueves pasado indican que durante el primer semestre de este año el producto nacional se redujo 3,5%. Si se estudian con más detalle, se puede observar que ha disminuido la producción en sectores estratégicos como la construcción y la manufactura, lo que significa una reducción en el empleo. También es menor la demanda agregada, lo que implica que la población consume menos. Por no hablar de una drástica disminución en las exportaciones, tanto petroleras como no petroleras, que augura pocas esperanzas de recuperación.

Gran parte de los analistas había previsto que a medida que se acercaran los comicios se produciría un repunte económico debido a las medidas oficiales destinadas a cortejar a los electores.

El intento se ha hecho, como atestiguan los nuevos endeudamientos de la nación con el fin de no paralizar obras y estabilizar los mercados, pero no han sido suficientes.

A pesar de ello, la economía continúa contrayéndose. O, como dirían los contadores, sigue en rojo. En rojo de empobrecimiento. No tanto en el segundo trimestre del año como en el primero.

Pero es que entonces las elecciones estaban lejanas y todavía se tenían escrúpulos sobre aumentar el déficit fiscal. Pero aunque se haya arrojado a la basura tales escrúpulos, la decadencia sigue siendo inocultable.

Los resultados del primer trimestre, una caída de 5,2% del producto, pudieran calificarse, con la prosa oficial, como una "pornografía económica". El descenso del segundo trimestre de 1,9% es menos escandaloso, pero no deja de encontrarse en la categoría triple X, no apto para la sensibilidad de menores o adolescentes.

Se trata de un empobrecimiento aberrante y continuado. Más aún si se le compara con el desempeño de otras economías, como la chilena, que en los mismos días reporta un crecimiento de 6,5% en el segundo trimestre, no obstante el terrible terremoto que la perjudicó a principios de año.

De hecho, la economía venezolana es la única de la región que presenta caída en el producto. Lo que, si se une al aumento récord de los precios y al incremento del desempleo, señala el fracaso del modelo económico que ha seguido el actual régimen, el cual es imposible de justificar con la publicidad y la retórica sobre una supuesta justicia social que nadie ha sentido en carne propia.

Por lo contrario, los resultados oficiales presentados permiten afirmar que los pobres han servido de carne de cañón para un experimento fracasado, incapaz de mostrar alguna buena cara, aun en vísperas de un acto electoral.

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1 comentario:

El Ceremoniero dijo...

Si padre... el maquillaje de siempre en tiempo de elecciones... Saludos.