martes, 4 de mayo de 2010

Elecciones internas del PSUV. "Palo, palo, palo por ese cu..."


Algo sucedió luego de las elecciones internas del PSUV. Las enjundiosas caravanas de prosélitos, los pomposos fuegos artificiales que rompen la oscuridad del cielo, la cadena desde el balcón del pueblo, el puño cerrado batiendo contra la palma de la otra mano, las caras de felicidad de acólitos y ad lateres no aparecieron como de costumbre y aún cuando fue solo un evento interno, todo lo enfocó el gobierno como una especie de competencia “a ver quién lleva mas gente”, por lo que extraña mas la falta de manifestaciones paroxísticas de triunfo y los parlantes de los carros entonando el odioso y vulgar sonsonete: “palo, palo, palo por ese cu…”.

Hay una vocecita interna que me dice que no se puede creer el número de dos millones y medio de votantes… no solo la falta de explosiones jubilosas sino que a lo largo del día y en diferentes horas pude observar 4 centros de votación y nunca ví mas de cinco presuntos votantes en la cola. O la manada de gente estaba escondida esperando que yo me fuera para votar en masa, o en realidad la asistencia fue “pírrica”. Por cierto que las impresiones de amigos que viven a lo largo y ancho de Venezuela (gracias a la maravilla de Internet) fueron exactamente iguales a las mías.

El gobierno, de los mas de seis millones y medio de inscritos en el PSUV esperaba cerca de cinco millones y “declara” que solo asistieron (según ellos) dos y medio. Debe ser preocupante para los rojos la disminución considerable del poder de convocatoria del máximo líder principalmente en lo que era su especialidad, es decir los procesos eleccionarios. Pero no solamente el liderazgo de chavez sale golpeado en esta contienda. Mas del 80% de los líderes del proceso que eran ya diputados a la Asamblea y que se midieron de nuevo en estas elecciones internas, el mismo pueblo chavista se encargó de “rasparlos”… no repetirán. El mismo pueblo que los eligió una vez, este domingo les dijo: “palo, palo, palo por ese cu…” Sólo el 20% (aparte de los que no muy democráticamente sean señalados por el dedo de chavez) tendrán la oportunidad de participar de nuevo en las elecciones nacionales de septiembre.

Me parece que la gente ya no cree en ese “liderazgo de camarilla” que habla de revolución, de cambio social, de oportunidades para todos, de socialismo, de que el verdadero poder reside en el pueblo y vive rodando en Hummers y vehículos lujosos, viajando de aquí para allá hospedándose en hoteles 5 estrellas, mudándose a vecindarios exclusivos, haciendo fiestas millonarias, dilapidando dispendiosamente los dineros, posesiones que a muchos de ellos les costaría justificar con el solo sueldo de diputados. Y hablando de “justificaciones” pero esta vez del lado de los que sufren, el pueblo no justifica ya los cortes de electricidad como producto de “El Niño”, no justifica la ausencia de los productos de la cesta básica, no justifica el 25% de aumento del salario mínimo contra el 40% de aumento del salario de los militares, no justifica que se use a los niños en “guerrillas comunicacionales”, no justifica la presencia de cubanos en nuestras fuerzas armadas. “No hay derecho, no se justifica” dice la gente.

Quizá septiembre sea la magnífica oportunidad que tengan las bases chavistas para continuar manifestando su descontento popular a través del voto.


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