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martes, 11 de mayo de 2010

El Papa pronuncia su más dura y clara condena


"Hoy, las más grandes persecuciones a la Iglesia no vienen de fuera, sino de los pecados que hay dentro de la propia Iglesia. Es aterrador cómo sufre la Iglesia por esos ataques y esos pecados". Lo ha afirmado esta mañana Benedicto XVI durante el vuelo que le ha llevado a Portugal, al ser preguntado por las novedades del mensaje de Fátima. El Papa ha respondido refiriéndose al sufrimiento por el escándalo de abusos sexuales por parte de clérigos y ha prometido: "El perdón no sustituye a la justicia".

El Papa ha lanzado su mensaje más duro y contundente contra la suciedad de la Iglesia y, de paso, ha condenado implícitamente a quienes acusan a los medios de amplificar el escándalo. El mensaje ha sorprendido por su claridad. El Papa ha afirmado que "el mal ataca también desde dentro" y ha hecho una relectura del Tercer Secreto de Fátima, según la cual, "además de la misión de sufrimiento del Papa", que en primera instancia se puede "relacionar con el atentado a Juan Pablo II (a manos de Alí Agca en 1981)", "lo importante es que el mensaje, la respuesta de Fátima, no se refiere a situaciones particulares, sino que es una respuesta fundamental; es decir: conversión permanente, penitencia, oración y las virtudes cardinales: fe, esperanza y caridad".

"El mal ataca también desde dentro"

Las novedades de ese mensaje, de esa profecía, ha afirmado Ratzinger, es que "no solo de fuera vienen los ataques al Papa y a la Iglesia, sino que los sufrimientos de la Iglesia vienen justo del interior de la Iglesia, del pecado que existe en la Iglesia". "Eso lo hemos visto siempre, pero ahora lo vemos de una manera realmente aterradora: la mayor persecución a la Iglesia no viene de los enemigos de fuera, sino que nace del pecado de la Iglesia. Y la Iglesia tiene por tanto profunda necesidad de reaprender la penitencia, aceptar la purificación, aprender el perdón pero también la necesidad de (ofrecer) justicia. El perdón no sustituye a la justicia".

"El mal", ha añadido, "ataca también desde dentro; pero siempre las fuerzas del bien están presentes, y finalmente el Señor es más fuerte que el mal, y la Virgen es para nosotros la garantía. La bondad de Dios es siempre la última respuesta de la historia". El Papa ha subrayado además que "las cuestiones éticas y espirituales no son del dominio privado", política que hasta ahora había llevado al Vaticano a tratar de lavar en casa sus trapos sucios y a ser acusado de ocultamiento.

Según el vaticanista Filippo di Giacomo, el mensaje "supone la condena más radical pronunciada nunca por el Papa sobre la línea de actuación de su antecesor, Karol Wojytila; se trata de un ejemplo de honestidad intelectual que incluye un agradecimiento implícito a los medios de comunicación que han informado sobre los abusos por ayudarle a determinar la verdad y a hacer limpieza en la Curia, que achaca los ataques externos a la mentalidad del 68 y al relativismo moral".

Tomado de ELPAIS.COM


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domingo, 25 de octubre de 2009

Nota sobre el paso de fieles anglicanos a la Iglesia Católica


El cardenal William Joseph Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y el arzobispo Joseph Augustine Di Noia, O.P., secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, explicaron esta mañana durante un encuentro con periodistas la nota sobre los Ordinariatos Personales para los anglicanos que entran a formar parte de la Iglesia católica.

El cardenal Levada comentó una nota informativa de su dicasterio en la que se dice que "la Iglesia católica responde con una Constitución Apostólica a las peticiones dirigidas a la Santa Sede de grupos de clérigos y fieles anglicanos de diversas partes del mundo, que desean entrar en la plena y visible comunión con ella".

"En esta Constitución Apostólica -dijo-, el Santo Padre ha introducido una estructura canónica que provee a una reunión corporativa a través de la institución de Ordinariatos Personales, que permitirán a los fieles ex anglicanos entrar en la plena comunión con la Iglesia católica, conservando al mismo tiempo elementos del específico patrimonio espiritual y litúrgico anglicano. Según el tenor de la Constitución Apostólica, la atención y la guía pastoral para estos grupos de fieles ex anglicanos será asegurada por un Ordinariato Personal, del que el Ordinario será habitualmente nombrado por el clero ex anglicano".

"La Constitución Apostólica, que está a punto de publicarse, representa una respuesta razonable e incluso necesaria a un fenómeno global, ofreciendo un único modelo canónico para la Iglesia universal adaptable a diversas situaciones locales, y en su aplicación universal, equitativa para los ex anglicanos. Este modelo prevé la posibilidad de la ordenación de clérigos casados ex anglicanos, como sacerdotes católicos. Razones históricas y ecuménicas no permiten la ordenación de hombres casados como obispos, tanto en la Iglesia católica como en las ortodoxas. Por tanto, la Constitución determina que el Ordinario pueda ser o un sacerdote o un obispo no casado. Los seminaristas del Ordinariato se prepararán junto a otros seminaristas católicos, pero el Ordinariato podrá abrir una casa de formación para responder a necesidades particulares de formación en el patrimonio anglicano".

"Esta nueva estructura -continúa la nota- está en consonancia con el compromiso en el diálogo ecuménico, que sigue siendo una prioridad para la Iglesia católica, en particular a través de los esfuerzos del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos". En este sentido, el cardenal Levada señaló que "la iniciativa proviene de varios grupos de anglicanos que han declarado que comparten la fe católica común, como expresa el Catecismo de la Iglesia Católica, y que aceptan el ministerio petrino como un elemento querido por Cristo para la Iglesia. Para ellos ha llegado el tiempo de expresar esta unión implícita en una forma visible de plena comunión".

El purpurado subrayó que "Benedicto XVI espera que el clero y los fieles anglicanos deseosos de la unión con la Iglesia católica encuentren en esta estructura canónica la oportunidad de preservar aquellas tradiciones anglicanas que son preciosas para ellos y conformes con la fe católica. En cuanto expresan en un modo distinto la fe profesada comúnmente, estas tradiciones son un don que hay que compartir en la Iglesia universal. La unión con la Iglesia no exige la uniformidad que ignora las diversidades culturales, como demuestra la historia del cristianismo. Además, las numerosas y diversas tradiciones hoy presentes en la Iglesia católica están todas enraizadas en el principio formulado por San Pablo en su carta a los Efesios: "Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo".

"Nuestra comunión -concluyó el cardenal Levada- se ha reforzado por diversidades legítimas como estas, y estamos contentos de que estos hombres y mujeres ofrezcan sus contribuciones particulares a nuestra vida de fe común".

En una declaración conjunta, los arzobispos de Westminster y Canterbury, respectivamente Vincent Gerard Nichols y Rowan Williams, afirman que el anuncio de la Constitución Apostólica "acaba con un período de incertidumbre para los grupos que nutrían esperanzas de nuevas formas para alcanzar la unidad con la Iglesia católica. Toca ahora a los que han cursado peticiones de ese tipo a la Santa Sede responder a la Constitución Apostólica", que es "consecuencia del diálogo ecuménico entre la Iglesia Católica y la Comunión Anglicana".

"El actual diálogo oficial entre la Iglesia Católica y la Comunión Anglicana -subrayan los prelados- sienta las bases para que prosiga nuestra cooperación. Los acuerdos de la Comisión Internacional Anglicano Católica (ARCIC) y de la Comisión Internacional Anglicano Católica para la Unidad y la Misión (IARCCUM) establecen con claridad el camino que seguiremos juntos".

"Con la ayuda de Dios y de la oración -concluyen- proclamamos nuestra determinación para reforzar el mutuo compromiso actual y la consulta sobre éste y otros argumentos. A nivel local, con el espíritu de la IARCCUM, quisiéramos adoptar el modelo de reuniones entre la Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales y la Cámara Episcopal de la Iglesia de Inglaterra, centrándonos en la misión común".

Tomado de Iglesia.org


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sábado, 20 de junio de 2009

En la tumba de los Apóstoles... Visita Ad Limina de los obispos venezolanos

Los Obispos de Venezuela nos encontramos de regreso a Casa después de una intensa labor realizada en la ciudad eterna, Roma, al lado de la tumba de los Apóstoles. Como sucesores de los Apóstoles estamos envueltos en responsabilidades que se reflejan en la cruz que llevamos en nuestro pecho llamada “pectoral” y que viene a significar que todo lo que obramos lo hacemos en nombre del Señor.

Hemos estado en Visita ad Limina Apostolorum, dando razón del trabajo pastoral que conjuntamente con los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, realizamos en nuestras distintas Diócesis y que se ha plasmado en un informe no menor de 200 páginas que hemos consignado al Vaticano para su estudio; podríamos decir que es una supervisión a la gestión de los Obispos en cada una de sus Diócesis y al actuar de la Conferencia Episcopal en pleno. Hemos tenido 28 reuniones en 15 días, cada Obispo ha tenido una audiencia privada con el Papa Benedicto XVI, que ha sido una conversa amable, responsable y esperanzadora, donde expusimos al Papa la dinámica evangelizadora de cada una de las Iglesias particulares y donde escuchamos preguntas de interés sobre nuestra labor. Igualmente tuvimos una audiencia general como Conferencia Episcopal, donde hemos escuchado la voz del pastor universal indicándonos algunos aspectos importantes para la labor pastoral en Venezuela.

La Visita ad Limina no es algo puramente administrativo o jurídico, sino principalmente espiritual y pastoral, aunque lo otro también está presente; por eso, todos los días celebrábamos la Santa Misa en grupo. Tuvimos la oportunidad también de celebrar la Eucaristía en cada una de las cuatro Basílicas Mayores: San Pedro, Santa María la Mayor, San Juan de Letrán y San Pablo fuera de los muros; igualmente celebramos la Santa Misa en la Cartuja de Farneta, Lucca, Toscana, donde estuvo por un tiempo el Dr José Gregorio Hernández y donde fue fusilado Mons. Montes de Oca, Caroreño, antiguo Obispo de Valencia, Venezuela. Estos momentos de espiritualidad copaban el ánimo de cada uno de los Obispos al sentir la tradición de la Iglesia de manera patente a través de la Liturgia, el arte, la universalidad de la Iglesia y el sentir vivo de un pueblo que está despierto ante el maravilloso acontecimiento Eucarístico.

¿Qué instancias del Vaticano visitamos en reuniones de trabajo?. En cuanto a las Congregaciones: Para los Obispos, para el culto divino y disciplina de los sacramentos, para los Institutos de vida consagrada, para la causa de los santos, para la educación católica y seminarios, para la doctrina de la fe, para las Iglesias orientales, para el clero, para la evangelización de los pueblos. En cuanto a los Consejos Pontificios: para la pastoral de la salud, para las comunicaciones sociales, para la pastoral de los Migrantes e itinerantes, para la familia, para los laicos, para la justicia y la paz, “Cor Unum”, para la unidad de los cristianos, para la cultura. Otras instituciones visitadas fueron: La Comisión para América Latina, la II sección de la Secretaria de Estado para las relaciones con los Estados, el Sínodo de los Obispos, La penitencieria Apostólica, el Istituto per le Opere di Religione, Caritas internationalis, Tribunal de la Signatura Apostólica, La Conferencia Episcopal Italiana, la Universidad y fundación Lateranense, el Colegio venezolano en Roma; igualmente a los representantes de Adveniat y Kirche in Not de Alemania.

Toda la riqueza de esta visita no puede opacarse por unas declaraciones sentidas en un contexto de polarización política, donde cualquier cosa suena a amenaza; la riqueza inmensa estuvo en abrir el horizonte de visión de las grandes tareas que tiene que desempeñar la Iglesia en época de muchos cambios culturales, donde surgen serias preguntas para la fe y la persona humana: ¿Cómo creer hoy en realidades de opresión y dominación?, ¿En qué Dios creemos realmente?, ¿Cuál es mi identidad con la Iglesia que me ha acogido y formado en la fe?, ¿Cómo plantear las cuestiones fundamentales de la vida humana: libertad, justicia, paz, amor, dignidad, solidaridad…?, y muchas otras. Por tanto, en nuestro país debemos elevar la mente y asumir con conciencia crítica toda nuestra realidad que no es otra cosa que lo que nos sucede a diario.

Los Obispos hemos salido favorecido de esta Visita ad Limina, nos encontramos con esperanza y más unidos que nunca, sentimos la fuerza del Espíritu del Señor que nos anima a entregarnos generosamente a nuestro pueblo desde el Evangelio, sabemos que somos asistidos por el amor de la Santísima Virgen María quien nos manda a dirigirnos a su Hijo. Retornamos, pues, para seguir la aventura de la fe signada a partir de este diecinueve de Junio con la apertura del Año Sacerdotal, significativo en el hoy de nuestra Iglesia en medio de una tarea evangelizadora planteada desde el Concilio plenario de Venezuela y el documento de Aparecida, a través de la Misión Continental en Venezuela.

+José Luis Azuaje Ayala.
Obispo de El Vigía-San Carlos del Zulia.


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martes, 17 de marzo de 2009

Editorial (en italiano) de l'Osservatore Romano por Rino Fisichella

Como anuncié al final del artículo anterior les publico el editorial del Osservatore Romano




Dalla parte
della bambina brasiliana


di Rino Fisichella
Arcivescovo presidente
della Pontificia Accademia per la Vita


Il dibattito su alcune questioni si fa spesso serrato e le differenti prospettive non sempre permettono di considerare quanto la posta in gioco sia veramente grande. È questo il momento in cui si deve guardare all'essenziale e, per un attimo, lasciare in disparte ciò che non tocca direttamente il problema. Il caso nella sua drammaticità è semplice. C'è una bambina di soli nove anni - la chiameremo Carmen - che dobbiamo guardare fisso negli occhi senza distrarre lo sguardo neppure un attimo, per farle capire quanto le si vuole bene. Carmen, a Recife, in Brasile, viene violentata ripetutamente dal giovane patrigno, rimane incinta di due gemellini e non avrà più una vita facile. La ferita è profonda perché la violenza del tutto gratuita l'ha distrutta dentro e difficilmente le permetterà in futuro di guardare agli altri con amore.

Carmen rappresenta una storia di quotidiana violenza e ha guadagnato le pagine dei giornali solo perché l'arcivescovo di Olinda e Recife si è affrettato a dichiarare la scomunica per i medici che l'hanno aiutata a interrompere la gravidanza. Una storia di violenza che, purtroppo, sarebbe passata inosservata, tanto si è abituati a subire ogni giorno fatti di una gravità ineguagliabile, se non fosse stato per lo scalpore e le reazioni suscitate dall'intervento del vescovo. La violenza su una donna, già grave di per sé, assume una valenza ancora più deprecabile quando a subirla è una bambina, con l'aggravante della povertà e del degrado sociale in cui vive. Non c'è linguaggio corrispondente per condannare tali episodi, e i sentimenti che ne derivano sono spesso una miscela di rabbia e di rancore che si assopiscono solo quando viene fatta realmente giustizia e la pena inflitta al delinquente di turno ha certezza di essere scontata.

Carmen doveva essere in primo luogo difesa, abbracciata, accarezzata con dolcezza per farle sentire che eravamo tutti con lei; tutti, senza distinzione alcuna. Prima di pensare alla scomunica era necessario e urgente salvaguardare la sua vita innocente e riportarla a un livello di umanità di cui noi uomini di Chiesa dovremmo essere esperti annunciatori e maestri. Così non è stato e, purtroppo, ne risente la credibilità del nostro insegnamento che appare agli occhi di tanti come insensibile, incomprensibile e privo di misericordia. È vero, Carmen portava dentro di sé altre vite innocenti come la sua, anche se frutto della violenza, e sono state soppresse; ciò, tuttavia, non basta per dare un giudizio che pesa come una mannaia.

Nel caso di Carmen si sono scontrate la vita e la morte. A causa della giovanissima età e delle condizioni di salute precarie la sua vita era in serio pericolo per la gravidanza in atto. Come agire in questi casi? Decisione ardua per il medico e per la stessa legge morale. Scelte come questa, anche se con una casistica differente, si ripetono quotidianamente nelle sale di rianimazione e la coscienza del medico si ritrova sola con se stessa nell'atto di dovere decidere cosa sia meglio fare. Nessuno, comunque, arriva a una decisione di questo genere con disinvoltura; è ingiusto e offensivo il solo pensarlo.

Il rispetto dovuto alla professionalità del medico è una regola che deve coinvolgere tutti e non può consentire di giungere a un giudizio negativo senza prima aver considerato il conflitto che si è creato nel suo intimo. Il medico porta con sé la sua storia e la sua esperienza; una scelta come quella di dover salvare una vita, sapendo che ne mette a serio rischio una seconda, non viene mai vissuta con facilità. Certo, alcuni si abituano alle situazioni così da non provare più neppure l'emozione; in questi casi, però, la scelta di essere medico viene degradata a solo mestiere vissuto senza entusiasmo e subito passivamente. Fare di tutta un'erba un fascio, tuttavia, oltre che scorretto sarebbe ingiusto.

Carmen ha riproposto un caso morale tra i più delicati; trattarlo sbrigativamente non renderebbe giustizia né alla sua fragile persona né a quanti sono coinvolti a diverso titolo nella vicenda. Come ogni caso singolo e concreto, comunque, merita di essere analizzato nella sua peculiarità, senza generalizzazioni. La morale cattolica ha principi da cui non può prescindere, anche se lo volesse. La difesa della vita umana fin dal suo concepimento appartiene a uno di questi e si giustifica per la sacralità dell'esistenza. Ogni essere umano, infatti, fin dal primo istante porta impressa in sé l'immagine del Creatore, e per questo siamo convinti che debbano essergli riconosciuti la dignità e i diritti di ogni persona, primo fra tutti quello della sua intangibilità e inviolabilità.

L'aborto provocato è sempre stato condannato dalla legge morale come un atto intrinsecamente cattivo e questo insegnamento permane immutato ai nostri giorni fin dai primordi della Chiesa. Il concilio Vaticano ii nella Gaudium et spes - documento di grande apertura e accortezza in riferimento al mondo contemporaneo - usa in maniera inaspettata parole inequivocabili e durissime contro l'aborto diretto. La stessa collaborazione formale costituisce una colpa grave che, quando è realizzata, porta automaticamente al di fuori della comunità cristiana. Tecnicamente, il Codice di diritto canonico usa l'espressione latae sententiae per indicare che la scomunica si attua appunto nel momento stesso in cui il fatto avviene.

Non c'era bisogno, riteniamo, di tanta urgenza e pubblicità nel dichiarare un fatto che si attua in maniera automatica. Ciò di cui si sente maggiormente il bisogno in questo momento è il segno di una testimonianza di vicinanza con chi soffre, un atto di misericordia che, pur mantenendo fermo il principio, è capace di guardare oltre la sfera giuridica per raggiungere ciò che il diritto stesso prevede come scopo della sua esistenza: il bene e la salvezza di quanti credono nell'amore del Padre e di quanti accolgono il vangelo di Cristo come i bambini, che Gesù chiamava accanto a sé e stringeva tra le sue braccia dicendo che il regno dei cieli appartiene a chi è come loro.

Carmen, stiamo dalla tua parte. Condividiamo con te la sofferenza che hai provato, vorremmo fare di tutto per restituirti la dignità di cui sei stata privata e l'amore di cui avrai ancora più bisogno. Sono altri che meritano la scomunica e il nostro perdono, non quanti ti hanno permesso di vivere e ti aiuteranno a recuperare la speranza e la fiducia. Nonostante la presenza del male e la cattiveria di molti.

(Traducción aquí)


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sábado, 24 de enero de 2009

Vaticano en youtube II




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Vaticano inaugura canal en Youtube




El Vaticano ha inaugurado un canal en el prestigioso portal Youtube para promocionar la imagen y la actividad del Papa Benito XVI. El servicio se ofrece (actualmente) con 12 videos que pueden ver en español, inglés, alemán e italiano y pueden encontrar links que les llevan a las páginas web de Radio Vaticana, del Centro televisivo Vaticano y a la página del Estado Vaticano.

El único detalle es que (en teoría) los videos solo pueden verse en la dirección antes mencionada porque no ofrecen la herramienta embed o incrustar por los momentos.

La dirección es www.youtube.com/vaticanit



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