martes, 30 de agosto de 2011

Aquí hay algo que no me cuadra...


Los de la foto (excluyendo a la Chinita…por ahora) han recibido en algún momento una réplica de la espada del Libertador, que, de símbolo de libertad contra la opresión del imperio español, en manos de ellos se convierte en la antítesis de todo por lo que luchó y entregó su vida Simón Bolívar. La sangre que derramaron nuestros libertadores en el siglo XIX se diluye, se corrompe, se anula en las manos ensangrentadas de los tiranos y dictadores del siglo XXI

No me parece que incluir a la Virgen de Chiquinquirá en ese selecto grupo de personajes que se ha distinguido por gobernar sin que les importe un pito los derechos humanos, sin detenerse en la cuenta de muertos que llevan encima, sin parpadear a la hora de reprimir violentamente a la disidencia, con total menosprecio por los “súbditos” que dicen gobernar, sea una feliz idea.

Si el presidente en ese sincretismo, suerte de arroz con mango religioso que tiene, quiere agradecerle a la Virgen por el rumbo que ha tomado su tratamiento contra el cáncer, nadie se lo impide, claro!, pero que no coloque a los pies de la Chiquinquirá lo que con amplia sonrisa ha colocado en manos de Gadafi, de Mugabe y de los Castro. A mí, particularmente me parece fuera de todo lugar el “gesto”, inapropiado e impropio para la dignidad de la Madre del Redentor que agradecería mas una conversión sincera del corazón que una espada, agradecería mas la liberación de los presos políticos que un “metal que aturde”, agradecería mas el final de la violencia en las calles y en las cárceles de nuestro país que el ya folklórico motivo político utilizado para captar las simpatías electorales del pueblo católico.

Y por cierto, quien le propuso la idea de visitar la Basílica al presidente fue el padre Vidal Atencio, tan chavista como chavez, lo reconozco y está en todo su derecho, buen amigo desde el Centro Vocacional de Maracaibo y luego en el Seminario Interdiocesano de Caracas en el que compartimos no solo las aulas, la capilla, las oraciones sino también el repudio tanto a CAP como a Lusinchi por aquellas condecoraciones que entregaron a la Virgen en Margarita, Maracaibo y Guanare, que vimos mas como proselitismo político, mas como bufonada de los “sauditas tropicales” que como verdaderos actos de devoción…Vidal pensará distinto o igual con chavez que con CAP y Lusinchi? Porqué tendría que ser distinto si “de casta le viene al galgo”?

Seguro habrá un acto formal en el Templo. El PSUV se encargará de llenar la Basílica con los ya habituales que aplauden al corifeo cuanta cosa se le ocurra y Santana con los guantes rojos aquellos que dejó Monseñor Roa para las celebraciones de Pentecostés sostendrá la réplica para que el presidente la coloque él mismo en el camerín de la Virgen, aplausos, aplausos, mas aplausos, pan y circo…

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