viernes, 19 de agosto de 2011

al Gobernador Pablo Pérez


Hermanazo: (yo puedo darme ese lujo porque no me estoy candidateando a puesto público alguno). Quisiera darte algunos datos a ver si te sirven en tu nueva campaña.

En primer lugar, yo se que los amigos no se olvidan nunca, y que agradecerle a Manuel Rosales el haber sido tu mentor está muy bien…pero HASTA ALLÍ! El señor tiene una muy mala imagen pública (y no podemos ser tan provincianos de pensar que el Zulia es Venezuela) a nivel nacional. Sus famosas frases (y cito solo dos: no se le pueden pedir peras al horno y los cantos de ballena) ya lo dibujaron como una persona sin cultura, que habla sin pensar y que le valieron el remoquete de “el filósofo del Zulia”, aparte de eso, la generalizada impresión de entreguismo en aquellas elecciones que no quiero recordar ahora porque me causaron una depresión que me duró semanas, y por supuesto su huída al Perú mientras que Vivas, Simonovis, Forero, Mazuco y los demás se enfrentaron a los cargos que la “justicia revolucionaria” les endilgó y dignamente (mas dignamente que el que corrió) asumieron las consecuencias.

De los amigos de tus amigos cuídate también, y me refiero a Teodoro Petkoff y Julio Borges que junto a Rosales formaron el Menage a trois conocido popularmente como El Comando TERROBO y ya!, porque dije que no quería hablar de aquellas elecciones. El inútil bueno para nada de George W. Bush tuvo a Dick Cheney como el Maquiavelo, el verdadero poder detrás el trono, Rosales tuvo a Omar Barboza. Hay que guardar discreción con los asesores, que están para asesorar y no para ser portavoces de “lo que quiso decir el candidato” porque generalmente oscurecen en vez de aclarar, y menos para promocionar sus imágenes personales.

Las zulianidades (o maracuchadas) están bien cuando te estás tomando una cerveza en el “Loco Lindo”, comiendo mandocas en el “Matapalo” o paseando por la plaza de la Muñeca, pero cuando eres candidato a nivel nacional piensa que los maracuchos en algunas partes no somos bien vistos (analiza el impacto –fuera del Zulia- de las famosas “burusas y rebullones” del que te conté), y no es que tengas que renegar de tus raíces sino que te comportes a la altura de los acontecimientos, porque no vas a ser el candidato a presidente de Las Águilas del Zulia sino a la Presidencia de la República, y eso involucra no solo a empedraderos y saladilleros sino que la perspectiva se amplía “algo” mas.

Afina tu capacidad para escuchar y atender a la gente. Tu mentor también dejó fama de no tratar muy bien a las personas (especialmente a los de su propio comando). Rodéate de la gente mas capaz “a nivel nacional” (no todos en tu comando, ni los mas encumbrados dentro de él “tienen” que ser zulianos).

Los venezolanos no somos tontos y nos damos cuenta en seguida de los laboratorios de guerra sucia, no digo ni que los uses ni que los promuevas, pero probablemente a algún asesor se le ocurrirá “una brillante idea” por el estilo… recuerda que ahora vas a competir contra gente muy valiosa de la misma oposición, que merece ser tratada con respeto y que al final, con ellos vas a trabajar para cambiar la situación del País, y una elección interna que tiene que ser una fiesta de libertad y democracia, no tiene porqué dejar heridas entre los miembros de una misma familia.

Ante este nuevo reto te deseo suerte, porque habilidad y experiencia ya tienes


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