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viernes, 4 de marzo de 2011

Laureano Márquez: 200 años no es nada

El miércoles de esta semana se cumplieron doscientos años de la instalación del primer Congreso venezolano. En cualquier país donde las instituciones civiles tengan fuerza y trascendencia, la fecha habría estado acompañada de una magna celebración. Pero nosotros sólo celebramos guerras, golpes y revueltas, con razón decía Bolívar que "Venezuela es un cuartel".

Pasó por debajo de la mesa la instalación del Congreso que nos dio la Independencia y donde Venezuela dio sus primeros pasos.

Algunos con mucho tino. Por ejemplo, el Congreso de 1811 decidió que el Poder Ejecutivo estaría en manos de un triunvirato, esto es, tres personas que se turnaban semanalmente en la presidencia. ¡Es lo máximo!, como dirían los chamos. Ustedes se imaginan tener un presidente semanal: ¿Cómo le echas la culpa al gobierno anterior si en la cuarta semana tú serás tu propio gobierno anterior?; una presidencia semanal es una excelente idea para un país sin continuidad administrativa; un gobierno que dure una semana no te permite siete horas de cadenas diarias, porque se te va el período en hablar (aunque pensándolo bien, igual se te pueden ir 12 años en eso).

Así sería el temor que tenían los primeros legisladores a la tiranía, para llegar a dividir tan exageradamente el poder. ¿Será que avizoraban algo?, ¿qué dirían hoy del docenio? En ese Congreso se votó la Independencia. Sólo una persona se opuso: el presbítero Maya, quien, a pesar de ser diputado por La Grita, habló sereno.

Sus argumentos eran que sus electores no lo habían facultado para tomar tal decisión, sino para ver cómo se conservaban los derechos de Fernando VII, cuya protección habían jurado todos. Maya insistía en honrar el juramento, cosa que sólo él hizo al final.

Allí se inicia la tradición de que los juramentos en el Congreso no son cosa de fiar y que las fidelidades en Venezuela son relativas, que el salto de talanquera tiene historia y abolengo.

Sin embargo, al diputado Maya nadie lo mandó al carajo ni a callar. Nadie lo insultó, no lo ofendieron desde las barras, ni lo estaban esperando afuera para caerle a golpes.

Este primer Congreso decretó la soberanía popular "imprescriptible, inenajenable e indivisible", no eran afectos pues a leyes habilitantes. Decretó también que la ley y la virtud serían las normas de la vida ciudadana, quizá por eso aparecen en la primera estrofa de nuestro himno, que se asemeja más bien a un inventario de todo lo que nos falta. Este miércoles era como una fecha propicia para sacar cuentas de cuán distantes estamos del proyecto original que concibió el grupo de personas que suelen llamarse los "padres fundadores". Ellos afirmaron que la felicidad común era el objeto de la sociedad. Parece que el debate continúa. Señores diputados, se reinicia la sesión. El derecho de palabra está abierto, al fin y al cabo, para nosotros 200 años no es nada.


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viernes, 28 de enero de 2011

Laureano Márquez: To golf or not to golf (That is the question)

A Jhonattan Vegas, orgullo de Venezuela

Una de dos: Yo estoy loco de perinola y ya estoy "escuchando visiones" o "Canuto está mal" por la cercanía de su vencimiento (o como ciertos productos, se echó a perder antes de la fecha de caducidad), lo que le hace incurrir en contradicciones que hasta sus propios copartidarios, en ejercicio de sana reflexión, tendrían que reconocer.

Lo de Jhonattan Vegas, en otras circunstancias no pasaría de ser un aprovechamiento oportunista de los logros de un deportista para beneficio propio, bastante usual en los políticos. Sin embargo, en nuestro caso tiene mucho que ver con el espíritu demagógico, con la manera de proceder cambiando a conveniencia el pasado, que ha caracterizado esta etapa de nuestra historia.

Si yo no estoy mal de la cabeza, tengo doce años escuchando un discurso en contra del golf y en contra de los campos en los que el mismo se practica (advierto que no he jugado golf en mi vida, para ahorrar a los "de tractores" en contra de los argumentos esta vía de descalificación): Que si es un deporte de gente rica, que sus campos deben ser eliminados, como deben ser eliminadas todas las piscinas de Petare, menos la de La Casona, naturalmente, de la cual nunca se habla.

Que en los terrenos de golf podrían construirse casas para los que no la tienen, haciéndonos creer que el problema de la construcción de viviendas es de espacio y no de incapacidad estructural para gobernar.

En fin, todo eso lo escucharon estos oídos que algún día se esparramarán por el paso de las Termópilas.

De modo que frente a lo de Jhonattan Vegas yo esperaba, conociendo al personaje, un discurso más o menos así: "...Bueno, ahí tienen a Jhonattan Vegas, ja... un hombre humilde, jugando un deporte de gente rica... ¿Ves, compadre?... Ahí está el problema de la conciencia social... ahí está el problema... muchos revolucionarios lo que quieren es ser ricos, ser como ellos, compadre... ¡¿Ah comadre?!... ¿ese muchacho que cargas ahí es tuyo?... ¿Cuántos tienes?... ¿cinco?... tienes que tener dos más...

¿le estás dando teta?... Dale teta... No, a Jhonattan no, chica, a tu hijo... Bueno, entonces el problema no es ser rico, no es copiar lo que ellos hacen, Jhonattan, pseudo escuálido... traidor a tu clase... Ahora y que jugando golf... ¿Dónde se ha visto pobre jugando golf, compadre?... ¿negro jugando golf ?... ¿Ah diputado?... ¿Qué te parece?...

Eso es de ricos, que tienen esos terrenoooootes para jugar ellos solitos. El pobre, el pobre no, el pobre es el que carga los palos, compadre... ¿Cómo es que se llama? ...¿Cádiz?... ji,ji,ji... Ah caddie, sí, eso... una palabra gringa, como el golff... así lo llaman, golffff, se llenan la boca con la efe... Y ahora se va al imperio a jugar allá, ¡¡¡seguro financiado por la oposición golpista!!!... a que los gringos le den un premio de un torneo.

Pues yo digo: ¡Nunca más se jugará al "golf" en esta tierra de Bolívaaar...! ¡Los terrenos son del pueeebloo!.." (Lo habrían aplaudido igual) Sin embargo, lo que oí fue esto: "Yo no soy enemigo del golf, por ahí andan los escuálidos diciendo `¿qué dirá ahora?’, yo no soy enemigo del golf... Jhonattan...

adelante viejo... y además `negrito’ como Obama... se parece a Obama. Bueno, no, Obama es más delgado... Le ganó a todos los gringos... yo jugaba golf. Yo jugaba golf en Sabaneta... Desde los cinco años comenzó en los campos petroleros de Morichal, allá en Monagas, porque su papá... trabaja allí." Según el DRAE, contradicción es "Afirmación y negación que se oponen una a otra y recíprocamente se destruyen" (como todo lo suyo, como su accionar sobre el país). Parafraseando a Hegel, podemos decir: "Hoy he visto el espíritu de la contradicción pasar frente al hoyo 18".


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viernes, 5 de noviembre de 2010

Laureano Márquez "El Magnate" 05/11/2010

Venezuela es un país en el que el magnatismo ha cobrado mucha fuerza. La formula según la cual este magnetismo opera puede resumirse en el siguiente silogismo categórico: Donde

R= riqueza,
P= pueblo y
E es... este...Bueno ya ustedes saben.

Dicho explicadito: Si la riqueza es del pueblo y E es el pueblo, entonces la riqueza es de E...¿Ehhh? Los magnates siempre actúan con excentricidad. Además de aviones, relojes costosos y ropa de marca, los magnates hacen cosas realmente insólitas, ese es uno de los rasgos más característicos del magnetismo: Aristóteles Onassis, por ejemplo tenía una isla para él solito: Skorpios. Tampoco me parece algo exagerado en un país como Grecia al que lo que le sobran son islas. Hay magnates más excéntricos que en vez de una isla se agarran un país completo. Otra característica de los megamillonarios es que hacen viajes a los lugares más exóticos. Lo digo por Dennis Tito, que le pago 20 millones de dólares a la NASA para viajar al espacio y ni cortos ni perezosos, los de la corporación espacial le abrieron un espacio dentro del transbordador.

La gente con billete cultiva cosas insólitas en lugares insólitos. Bárbara Streisand, por ejemplo, que cultiva en la azotea de su casa su propia variedad de rosas a la que bautizó con su nombre. Otros cultivan maíz en su oficina. Es común que los magnates alquilen las habitaciones más costosas de los hoteles en los que se alojan. Un jeque que acudió a una conferencia sobre la pobreza mundial, rentó un castillo que costaba una fortuna para él y su séquito mientras su país quedaba sequito y él hablaba y hablaba sobre el tema de la pobreza.

Sin embargo, uno de los rasgos más distintivos de un verdadero magnate es la manera como, con total desprendimiento, dona cantidades espectaculares de dinero para obras sociales, como hace Bill Gates. Hay un magnate petrolero que ha venido haciendo donaciones espectaculares recientemente: me refiero a la familia Rockefeller que ha realizado aportes increíbles a Greenpeace.

Claro está que no hay nada comparable con el magnetismo de aquel al que no le cuesta nada la fortuna que posee, me refiero concretamente a la señorita Paris Hilton, heredera del fundador de la cadena (Hilton). Que compró un terreno junto a la tumba de Marilyn para enterrar a su cabra, cosa que tampoco llama tanto la atención, pues muchos coinciden en que ella está como una cabra.

Bueno, el caso es que todas estas reflexiones sobre los magnates y sus excentricidades venían a cuento por algo, tenían una motivación, pero en el transcurso del escrito, de tanto divagar se me fue la idea...


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viernes, 15 de octubre de 2010

Laureano Márquez "Viernes de envidia" 15/10/2010


Hoy apetecería escribir de muchas cosas: Por ejemplo de lo difícil que es luchar por la democracia en China, de la prisión del Premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo --encarcelado por pedir elecciones directas-- y la alcahuetería de las democracias occidentales que en nombre del billete se hacen los bolsas. También provoca tocar el tema de la llamada gira "ideológica" iniciada por Esteban, quien además viaja en el tiempo, porque hay reseñas de que llegó a Rusia el jueves en la tarde, cuando aquí todavía es jueves en la mañana. Pero sin duda el tema de la semana es Chile. No hablemos de los mineros de los que ya conocemos hasta su vida personal en medio de la intriga que nos deja el ya llamado "minero infiel", que seguramente inspirará una telenovela que bien podría llamarse "trágame tierra".

Provoca más bien comentar algo que flota en el ambiente: la sana envidia que los venezolanos sentimos cuando vemos un país, tan parecido al nuestro, que avanza y triunfa por encima de adversidades, mientras nosotros nos hundimos en un mar de petrodólares... Hoy es, pues, un viernes para la sana envidia... ¿Por qué no tenemos un gobierno como el de Piñera?, nos preguntamos.

Naturalmente que son inevitables las tradicionales acusaciones de golpismo y fascismo por admirar a un hombre como Sebastián Piñera.

Lo curioso es que admiro también a su antecesora, la señora Bachelet, y creo que uno puede admirar a la vez a personas de derecha y de izquierda, que hay algo más que ese simplismo de encasillar ideológicamente a la gente y hacer "giras ideológicas".

Parece, más bien, que hay gente inteligente y gente que no lo es, gobernantes eficientes y otros que no lo son, políticos decentes y políticos corruptos, gobiernos democráticos y gobiernos tiránicos. Y parece que esto nada tiene que ver con la ubicación ideológica.

Por más que los Pinochets de izquierda parezcan menos dictadores porque son más inteligentes, hábiles y simpáticos, oprimen igualito que el otro, silencian igualito, fusilan igualito y encarcelan lo mismo. Este mundo se ha vuelto más complejo, ya no importa la derecha y la izquierda, sino lo comprometida que una sociedad esté con los valores de la democracia y la libertad.

Ver a un hombre tan eficiente como Piñera, además vestido de rojo, es algo que, inevitablemente, a los venezolanos nos sorprende. El problema no está en el color, pues, sino en la disposición de entender un país como un espacio para el progreso y la solidaridad, como un patrimonio común. La diferencia está en asumir que no se gobierna para castigar al que no está contigo, sino para el bienestar de todos. ¿Qué tiene Chile que no tenemos nosotros? Es la gran pregunta que nos hacemos. ¿No fueron allí los mismos conquistadores? ¿No conocieron ellos también la misma anarquía fundacional? Quizá la gran diferencia está en que los chilenos, encargaron a un hombre del brillo intelectual de don Andrés Bello el diseño de una universidad de primera, mientras nosotros, hasta el sol de hoy, no hacemos otra cosa que destruir las nuestras y mediocrizar la educación. Con razón dijo otro Andrés (Eloy Blanco) --en el discurso que pronunció cuando se lanzaron al mar los grillos de la dictadura gomecista en el Castillo de Puerto Cabello-- lo siguiente: "Hemos echado al mar los grillos de los pies. Ahora, vayamos a la escuela a quitarle a nuestro pueblo los grillos de la cabeza, porque la ignorancia es el camino de la tiranía".

...Los grillos en la cabeza... he ahí la diferencia...




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lunes, 23 de agosto de 2010

Claudio Nazoa "El camarada Mamagüela" 23/082010

A los 17 años de edad vivía en Villa de Cura. Allí, no sé ni por qué, pertenecía a la Juventud Comunista de Venezuela, que para la época era una organización ilegal.

Me la pasaba haciendo pintas, vendiendo Tribuna Popular, organizando protestas y lo más fastidioso, asistiendo a reuniones para hablar paja comunista sobre el marxismo, el Leninismo y el socialismo. Con devoción evangélica, leíamos Tribuna Popular y otros panfletos para discutirlos y analizarlos.

Estaba metido en eso continuando una especie de tradición familiar, ya que desde que tengo uso de razón mi casa siempre fue (y es) un centro de conspiración contra todos los gobiernos.

Por pensar libremente, Pérez Jiménez expulsó de Venezuela a mi padre y nos mandaron durante tres años a pasar trabajo en Bolivia.

Era una época peligrosa para disentir y escribir contra el gobierno; no como ahora, que uno cuenta con la Fiscalía, La Defensoría del Pueblo y El Tribunal Supremo de Justicia.

Las reuniones de catecismo comunista eran en Maracay, en un sitio "secreto" que quedaba en la Facultad de Agronomía de la UCV. Allí nos adoctrinaba un individuo bastante grotesco, al que llamaban el Camarada Mamagüela, quien, supuestamente, era un experto en marxismo-leninismo.

Las clases de comunismo, igual que las de cualquier dogma, aunque las dicten el propio Carlos Marx o Lenin, suelen ser un turustustús chino y si a eso le agregamos que el "sitio secreto" estaba en Maracay, en un cuarto sin ventilación, a 40º C, aquella tortura era una ladilla pero con espuelas que pica y puya.

En esa época estaban de moda Los Beatles, músicos que descubrí gracias a mi padre, quien llevó a casa un disco de los genios de Liverpool. Estaba fascinado con ellos, escucharlos era ser partícipe de la revolución de la música. Eran y son lo máximo.

Se había desatado la beatlemanía, el mundo estaba cambiando y yo, como un pendejo, oyendo al Camarada Mamagüela con aquel calorón en Maracay.

Busqué muchas excusas para salirme de aquel atraso. Ninguna era apropiada. Me sentía culpable si me salía. Me parecía que estaba haciendo algo malo si saltaba la talanquera.

Estaba como los militantes del partido PPT de hoy, que les da pena haber estado, estar y no estar. Ellos saltan la talanquera pero se quedan haciendo equilibrio en el medio, son unos ornitorrincos políticos, medio de izquierda y medio de derecha.

Un día, el Camarada Mamagüela, en una de sus reuniones, dijo: "Hemos notado que el Camarada Iky (esa ridiculez era mi pseudónimo) tiene ciertas desviaciones pequeñoburguesas y anda escuchando a un grupo musical que representa la decadencia de la burguesía y del imperialismo internacional, que ha esclavizado a nuestros pueblos desde Cristóbal Colón.

Así que... camarada Iky, ¡usted tiene que decidir ya! ¿Qué prefiere? ¿La gloriosa Juventud Comunista de Venezuela o la decadencia inglesa? Fue mi gran oportunidad.

Casi gritando, respondí: "¡Los Beatles! ¡Los Beatles, Camarada Mamagüela!".

Di un salto de talanquera para la derecha, el cual todavía me tiene saltando, pero para la derecha de verdad, la progresista, la que hace que el mundo avance, la de Michelle Bachelet o Nelson Mandela; no para esta derecha socialistafascistacomunista inspirada en Mussolini, Hitler, Fidel y Pinochet, atrasada, corrupta y criminal que azota a los pueblos de Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela.

¡Gracias, Camarada Mamagüela, por abrirme los ojos!


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viernes, 30 de julio de 2010

Laureano Márquez: "La guerra y la paj"

La Guerra y la Paj

(de Tontoy)

Pa’ mí que la guerra ya fue y la perdimos.

Un país de 30 millones de habitantes al que le entra un billón de dólares y se mantiene en los niveles de pobreza que están a la vista, con la inflación más alta del continente, con la comida pudriéndose mientras la gente pasa hambre, alguna guerra perdió. ¿Cómo fue? No sé decirte cómo fue, no sé explicarte qué pasó, pero alguna batalla nos acabó. Aquí alguien invadió el país y no nos dimos cuenta. Los radares no los detectaron, pasaron los controles, quizá incluso son los controladores.

¿Y si en verdad todo esto es obra de la CIA, y si nos hizo creer que teníamos un gobierno de izquierda y al final lo que quería era destruirnos y hacernos más dependientes de ellos? Y si son tan brutalmente inteligentes que lograron la intervención perfecta: usar a sus propios enemigos como aliados para destruir al país sin que ellos mismos se den cuenta y crean, para sus adentros, que están acabando con el imperio... ¿Y si Lula fuese de derecha y por eso no le conmueve que apedreen a una mujer en Irán? Y si nada es lo que parece... El caso es que uno oye declaraciones de guerra, seguidas de rancheras, de fútbol, de huesos, cajas de tierra, exhumaciones, inhumaciones, fumaciones todas.

El país es como un iPod cuando lo pones en la función "random", cualquier cosa al azar puede aparecer: la novena sinfonía y luego un reguetón, y después un canto gregoriano y más tarde un joropo erótico. Pero al final todo es entretenimiento, un circo al que se le pudrió el pan...

El problema ya no es la guerra, sino cómo construir la paz y dejar atrás la habladera de paj. Cómo tapar los huecos de las calles que han sido bombardeadas, cómo reconstruir las vías que el enemigo ha destruido.

Qué hacemos con los centenares de muertos que la guerra está dejando cada fin de semana, las morgues están colapsadas. Por qué la agresión militar en contra de instalaciones civiles... ¿Eso no está prohibido por la convención de Vodka?... Soldados enemigos, por qué le hicieron eso a nuestros hospitales... gringos indolentes...

¿Por qué acabaron con nuestro sistema productivo?... Ya me imagino: "container" es una palabra inglesa, seguro alguna ganancia llevan en ello. ¿Por qué la tienen agarrada con nosotros? ¿Por qué este ensañamiento? Los imperios son así, como el Romano con Cartago, que la destruyó hasta sus cimientos y luego la sembraron de sal para que no creciera ni la hierba. ¿No será que nosotros ya estamos salados?


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viernes, 16 de julio de 2010

Laureano Marquez: "De la jalada" 16/07/2010

Los adulantes, llamados en Venezuela popularmente "jalabolas" o "jalamecates", son componentes esenciales de nuestra historia política.

Adular es alabar a alguien de manera excesiva y casi siempre buscando un favor o mantener un determinado privilegio. Por tal razón, la adulación como proyecto político será tanto más poderosa cuanto menos institucional y democrático sea el sistema político. No es que en democracia no se jale, pero se jala menos o con mayor discreción, porque no todo depende de la voluntad de un solo hombre.

En los regímenes autoritarios y/o personalistas se jala con mayor intensidad, porque la adulación es el único mecanismo de ascenso social en un régimen que no admite la menor crítica y toma al adversario como enemigo. El jalabolismo se internaliza tanto que el adulante necesita llegar a creer que no jala, sino que piensa libremente. De hecho, necesita hacerlo para no sentirse tan miserable. Eso se da, de manera especial, entre los intelectuales, a los que les cuesta mucho reconocerse a sí mismos como "jalabolas" porque saben lo indigno de tal condición y entonces disfrazan su adulancia de concordancia casual para salvar sus conciencias. La gente sencilla, que es siempre más clara en todo, porque simplemente acepta las situaciones extremas y se adapta a ellas, está consciente de que adula para obtener algo y entiende la jalada como una alcabala más de las que tantas veces ha tenido que pagar a lo largo de su vida. Por eso suele ser muy práctica y directa en la jalada. Uno lo observa en televisión: jala e inmediatamente pide, sin enrollarse mucho.

El adulante o jalamecate también suele fungir como adivino. Esto es: muchas veces jala por instrumentos. Adula en temas en los que cree que puede halagar sin haber recibido señales del caudillo.

Son los casos en los que se producen los llamados errores de jalada porque a lo mejor el tipo no quería que le jalaran por allí.

Por tal motivo, la vía más segura para jalar es partiendo de las pautas que el propio jalado brinda, lo que reduce notablemente los márgenes de error. Por ejemplo: Ante un insulto de un líder cualquiera a un personaje, un jalador inteligente que jala sobre seguro, saldrá a insultar con mayor fuerza al personaje y a despotricar de él con mayor saña. Naturalmente que un jalabolas original que la pega, tiene mucha mayor oportunidad de llamar la atención del jalado.

Algo que conmueve siempre al adulado es ver a un subalterno arrastrarse hasta el extremo por él. Por ejemplo, el líder te insulta y tú concuerdas con él, como aquel personaje que ante una andanada de insultos del presidente Guzmán Blanco mientras lo corría de su despacho, dijo al caudillo: "Carajo, es que usted hasta cuando se arrecha es igualito a El Libertador".

Bueno, eran unas líneas sueltas para ayudar a los jaladores a sacar mejor provecho del tiempo que les queda, porque a partir del 26 de septiembre, cuando haya un poquito más de división de poderes, los códigos de jalada seguramente cambiarán.


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lunes, 25 de enero de 2010

Claudio Nazoa "Simulacro del fin del mundo"

Según los aztecas, los mayas, Nostradamus y todo tipo de videntes, en el año 2012 se acabará el mundo. Esa es la buena noticia. La mala es que Venezuela es un plan piloto del desastre que nos espera. Es decir, se está haciendo en nuestro país un simulacro del fin del mundo, dirigido por Satanás y su combo.

Me gustaría que algún apoyador de este desastre me explique cómo se puede estar de acuerdo con esta devastación generalizada que estamos viviendo.

¿Dónde están los intelectuales de izquierda con quienes combatíamos lo malo de los adecos y los copeyanos, y que, a pesar de eso, nunca nos negaron el trabajo? ¿Cómo es posible que a estas alturas exista gente inteligente justificando lo injustificable en nombre de la supuesta izquierda que representan? ¿Por qué algunos que un día gritaron: "Prohibido prohibir", se convirtieron en grises funcionarios, sapos vestidos de rojo por fuera y camisas negras fascistas por dentro, y hoy cierran ateneos, teatros y censuran o persiguen a quienes no piensan como ellos? Lo he escrito antes y no me importa repetirlo, pero a los apoyadores de esta demencia, les queda poco tiempo para arrepentirse. Mañana será tarde para poner cara de inocente y decir: "Yo no fui" o "yo no sabía lo que estaba pasando".

Mírense en el espejo del valiente pero tardío general Baduel cuando se dio cuenta de lo que todos sabíamos menos él. Su compadre, que tanto lo quería a él y a su familia, lo jodió y bien jodido.

Señores intelectuales de izquierda (¿izquierda?), recuerden, ustedes ¡sí saben lo que está pasando! Ustedes sí saben quién es el verdadero fenómeno del Niño destructor de Venezuela.

En este siglo está pasado de moda ser de derecha o de izquierda. Hoy se habla de pueblos felices o sufridos, lo demás son babiecadas para justificar fracasos.

Si Chávez es de izquierda, yo soy de derecha, y si Pinochet es de derecha, yo soy de izquierda, porque Chávez y Pinochet son iguales pero diferentes.

¿Por qué es diferente decir?: "Pobrecito Fidel, enfermo en su cama, o bien hecho que Pinochet pasó sus últimos días de tribunal en tribunal". ¿Por qué uno es pobrecito y el otro es bien hecho? ¿Por qué los dictadores de izquierda son tan simpáticos y los de derecha tan antipáticos? Cuando de presidentes electos se trata, los de izquierda son bellos y los de derecha feísimos, como el de Chile, que acaba de ser elegido.

Qué bien se ven las revoluciones desde París, sentado en Saint Germain-Des-Pres, tomando una copa de champán o un espumoso café en las calles de Buenos Aires. ¡Qué bien se ve Chávez desde allá, sin tener que calarse las cadenas, las franelas rojas, los militares humillados, los insultos y la cerradera de canales! ¡Qué interesante es la revolución cubana sin tener que buscar comida para sobrevivir o tener una hija graduada en una universidad, que tuvo que meterse a puta para llevar pasta de dientes, toallas sanitarias o jabón a la casa! ¿Dónde está la opinión científica de Funvisis ante la peregrina afirmación de Esteban de Jesús, de que los gringos son los culpables del terremoto en Haití? ¿Es más importante el miedo que la verdad de la ciencia? Somos como niños inocentes que viajamos por la bajada de Tazón en un autobús sin frenos, conducido por un chófer maluco, sordo y ciego, que por mala suerte no es mudo.

A Esteban de Jesús, con su revolución, le está quedando bien chévere el simulacro de la destrucción del mundo.

Tomado de Noticiero Digital




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viernes, 11 de diciembre de 2009

Laureano Márquez "Mea Culpa" 11/12/2009

Sé que debo una explicación pública. Desde que se inventó el Black Berry (BB), ese indeseable aparato de multicomunicación con el cual, contradictoriamente, la humanidad globalizada ha entrado en la incomunicación total, no he hecho otra cosa que despotricar de ese invento satánico, en este mismo espacio y en donde quiera que puedo. Me he resistido a él como resistió la invasión persa el espartano Leónidas con sus 300 en el paso de las Termópilas. Cada vez que alguien me acosaba diciéndome dame tu pin, yo respondía con orgullo "¿Mi pin?, ¡¡¡la pin!!! Yo no tengo BB", a sabiendas de que estaba librando una lucha heroica en contra de esta sociedad novelera donde todo adelanto de incomodidad tecnológica tiene su asiento. Veía yo, con profunda lástima, a los dueños de BB deambular como zombis absortos en sus miserables aparatos, ajenos a la puesta de sol espectacular que se desplegaba frente a ellos y viendo al mundo, como los japoneses, a través de una pantalla digital. Me parecía un inequívoco gesto de falta de educación el recurrir al miserable aparato en medio de una conversación y podía arrecharme profundamente el histérico movimiento de los pulgares sobre el microscópico teclado, acompañado de un exasperante y crujiente "tiqui tiqui" que me ha llevado a pensar que la mano va a evolucionar, gracias al BB, que el primer metacarpiano del pulgar va a separarse de la falange, falangina y falangeta.

Yo veía con una profunda lástima a Luis Vicente León entrar en pánico cada vez que botaba un BB (lleva cuatro en este año), llamando a su secretaria, notificando a medio país del incidente y decir casi con lágrimas en los ojos "coño, ahora sí que estoy perdido".

Así era yo, feliz, la vida estaba por delante, el infinito era el límite... Hace cuatro días me regalaron un BB y ya no aguanto el dolor en los pulgares.

Los persas se abrieron paso, después de todo. Y aquí estoy, se me van las horas entre correos, chateos, mensajes de texto y twitter. Ya no soy el mismo: Aborrezco los libros, que me distraen de mi BB, y no quiero mirar a la gente sino a través de una pantalla, ya sé para qué sirven los siete mojoncitos que están al lado de la bolita y he aprendido a mover aplicaciones. Cuando una mujer bonita se me acerca lo primero que hago es pedirle su pin y la invito a chatear. Desde hace cuatro días mi vida transcurre alrededor de mi pequeño BB recién nacido... ¿verdad que es hermoso?... Es igualito a mí, me digo al contemplarlo. Los que me conocen y creían que yo era un hombre de palabra me miran con desconfianza... Leonardo Padrón le ha pedido al gran inhabilitador que me inhabilite el 21 y Claudio Nazoa no soporta verme escribiendo mensajes. Mientras, yo no les paro, ya ni les hablo, permanezco enmimismado dejando que mis pulgares histéricos recorran el miniteclado y sientan ese sabroso tiqui tiqui... sin pensar...

Sólo pido a Dios que un malandro resuelva pronto esta situación y me libere de este dulce mal del que me estoy muriendo el día en que me robe el BB... Enviado desde mi blackberry.

Tomado de Noticiero Digital


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