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miércoles, 27 de octubre de 2010

Hermann Escarrá y sus "cantos de ballena"


Tanto que se había esforzado Hermann por borrar de la memoria pública su pasado reciente (11 años nada mas) de afecto chavista, de ser uno de los mentores de la Constituyente y padre de aquella nueva Constitución pedida por chavez al dar el brinco a la oposición mas férrea y anti-chavista posible. Sus discursos convocando a la desobediencia civil apoyada en el artículo 350 de la Constitución y su pétreo llamado a la abstención electoral, no fueron mas que lánguidas estrategias para promover su propia candidatura a cuanto cargo le pareciera y apeteciera…asomó su candidatura a la gobernación de Anzoátegui, diputado al parlamento latinoamericano y ahora extemporáneamente asomado a una presidencia de la República por vía de elecciones primarias de una oposición en la que no cree.

Apoyado en un verbo de tono dócil y parsimonioso, y una figura de papá bonachón especie de San Nicolás sin barba repartiendo pródigamente su sabiduría como regalo navideño a quienes, como niños se dejan obnubilar por, y como muy bien hubiera dicho Manuel Rosales en este caso “cantos de ballena”, aplica aquella máxima excluyente de una copla llanera “sobre mi caballo yo, y sobre yo mi sombrero”, que no es mas que una coloquialización de aquel principio teológico tridentino “extra ecclesia nulla Salus” o como dijo una vez Luis XV de Francia “Après moi, le déluge”.

Si el Dr. Escarrá no cree en el proceso de Unidad Democrática ni está de acuerdo con la MUD, perfecto, está en todo su derecho como cualquier venezolano, pero si se proclama “opositor a chavez” entonces que no eche a perder las iniciativas de retomar los espacios perdidos. Ya su periplo como candidato por OPINA (y fuera de la Unidad) al parlamento latinoamericano contribuyó a que la Unidad perdiera un diputado, y por cierto, como dato curioso, en Anzoátegui (donde pensaba aspirar a la gobernación) consiguió 11.427 votos contra 313.213 votos de AD, tal es el grado de aceptación de Hermann Escarrá en el estado al que una vez pretendió lanzarse como gobernador (el Conde del Guácharo sacó mas votos en su momento que Escarrá ahora).

En estas extrañas matemáticas venezolanas en las que es una victoria pasar de 152 a 98 ó que 7x8 sean 52, parece que dividir es mas que sumar, y el que divide, por mas que se identifique con la oposición solo le está haciendo el juego al chavismo.

¿Porqué H. Escarrá pretende ahora medirse en las primarias de una Unidad en la que no cree? ¿quién garantiza que luego de perder en las primarias no se lance “por iniciativa propia” o como abanderado de algún micro-partido paria, apuñalando la Unidad que tanto ha costado conseguir y de la que se sirve solamente cuando eso satisface sus propios deseos?

Soy del humilde criterio que los hermanos Escarrá están cortados por la misma tijera de la soberbia, solo que uno la manifiesta de manera notoria y pública y el otro la mantiene agazapada. Y ni siquiera estoy muy convencido que uno de los dos haya dejado de ser chavista.

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jueves, 11 de junio de 2009

Mesa de la Unidad ¿reedición del cuento de Pedrito y el Lobo?


Toda labor por crear un aparato consolidado que enfrente las aspiraciones hegemónicas de Chavez y sus dos órganos de propaganda (PSUV y FAB) merece ser bien recibido. Es necesaria una fuerza única, en eso estamos todos de acuerdo, y sin embargo no se porqué cada vez que pienso en la “mesa de la unidad” me viene a la mente aquel refrán: “tanto nadá pa’ morí en la orilla”. Y es que si fuera la primera vez que se plantea el tema de la unidad de las fuerzas opositoras en el proceso político venezolano del siglo XXI yo convendría inocentemente en su necesidad y auparía su creación pero, ¿cuantas veces hemos visto, de los mismos de siempre, como llevan de aquí para allá, como suben y bajan, como vapulean y manosean el concepto de unidad política para esconder el deseo rapaz de ocupar cargos públicos o posiciones de interés?

Aquí la unidad dura hasta que otro tenga las mismas aspiraciones que yo, y eso ocurre hasta en las mejores familias! (alguien se acuerda de porqué tenemos a William Ojeda en la oposición? Después de ser chavista furibundo lanzado a la Alcaldía de Sucre, el presidente a dedo eligió como candidato a Rangel Ávalos y Ojeda, con despecho y sin ambages brincó la talanquera ideológica para aterrizar “de este lado de la cerca”)

Los lamentables episodios de la gobernación de Bolívar en la que Julio Borges desde la comodidad de su escritorio en Caracas se mete a decidir por encima de las aspiraciones del colectivo guayanés; del caso zuliano y la ingerencia de Saady Bijani quien molesto por no ser candidato oficial a la gobernación monta tienda aparte y arrastra con él la pérdida de varias alcaldías importantes; Rafaél Simón Jiménez (ex-chavista también) lanzado por “iniciativa propia” a la gobernación de Barinas; ¿Cuántos candidatos de oposición peleándose entre ellos mismos tuvieron las alcaldías de Chacao, Baruta, el Hatillo? y otros tantos ejemplos de idioteces políticas sazonados previamente con “acuerdos de unidad” entre los diferentes partidos de oposición.

Con esos antecedentes y estando los mismos de siempre en la mesa de unidad, cómo creerles ahora las nuevas promesas de “respeto y acatamiento a la línea política”? Ya Petkoff comenzó a meter la pezuña anunciando que la Mesa de Unidad no debe perder de vista las próximas elecciones… ¿ese comentario ayuda en este momento o por el contrario viene a colaborar con la impresión de que la Mesa de Unidad se forma con la única intención de servir de plataforma para cuadrar candidatos a los próximos comicios del 2010?

Desde el 98 los partidos políticos (producto de traiciones y componendas) vienen arrastrando una especie de maldición que hace ineficaz la unidad política. Copei traiciona a Irene Sáez, Acción Democrática devuelve al geriátrico a Alfaro Ucero y todos se unen al muy poco carismático Salas Römer tratando de salvarse políticamente, pero todo se hizo tan tarde que dieron la impresión de ratas corriendo antes de que se hundiera el barco. El grito: “Voy a freír en aceite las cabezas de adecos y copeyanos” caló mas que “El sol sale para todos” (como si la política venezolana fuera una novelita rosa mexicana) y le clavaron a la oposición mas de 20 puntos de ventaja. Desde ese momento hasta hoy las pías voluntades de unidad fracasan por el desmedido interés particular, personal y egoísta de los mismos partidos que no han terminado de aprender que el interés nacional está por encima de cualquier aspiración o cuota de poder.

En el 2002 la tristemente famosa “Coordinadora Democrática” con los partidos políticos de oposición, Fedecámaras y la CTV, que pedían la salida del poder de Chavez, y por lo único que es recordada es por el fracasado, costoso y asesino paro nacional del 2002/2003 y por la organización del referendo presidencial del 2004 del que no tengo porqué recordar quién lo ganó.

De allí en adelante, promesas van y promesas vienen de unidad, de “esta vez sí”, de respeto, de acatamiento, de “mea culpa” y ya llevamos 10 años en los que la oposición no da pie con bola. Ahora surge una especie de re-edición de la Coordinadora Democrática bajo la forma de “Mesa de la Unidad” y como el cuento de “Pedrito y el lobo” gente como yo, no les cree.

Se han esforzado en aclarar que la Mesa no es la Coordinadora, pero sabiendo que las “ganas de unidad” no son un proceso inédito en Venezuela y no habiendo otra comparación posible, tendrán que aprender a cargar con aquella mácula que amenaza ensuciar al nuevo proyecto. Para los que creemos y queremos el cambio de rumbo y de timonel, y a falta de otra cosa mejor, no nos queda mas que esperar las conclusiones de las once mesas de trabajo para conocer el nuevo proyecto de país y lo que es mas frustrante de todo, esperar el nuevo proceso electoral pidiéndole a Dios que los candidatos unitarios en primer lugar representen las legítimas aspiraciones de las regiones, y en segundo lugar que los candidatos elegidos no tengan que enfrentarse también a los “espontáneos” que se lanzan al ruedo político, salidos de las mismas filas de los mismos partidos que se han comprometido en mantener una unidad que, por culpa de la avaricia política, los experimentos anteriores han resultado tan frágiles como una cristalería con un elefante adentro.


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miércoles, 10 de junio de 2009

Editorial El Nacional 10/06/2009 "Mesa de la unidad"

La convergencia nacional.

Mesa de la unidad.

Los partidos de oposición tomaron una decisión en consonancia con las grandes expectativas del pueblo venezolano. Al constituir la Mesa de la Unidad estas organizaciones reconocen los desafíos históricos que tiene planteada la democracia frente a un régimen autoritario que, día a día, se compromete más en ahogar las instituciones públicas y privadas.

De la misma forma, el régimen busca desacreditar las organizaciones políticas, difamar y socavar a los medios de comunicación, y armar una nueva maraña "legal" que le permita al partido único del Presidente de la República controlar el poder con sus anillos de hierro. Allí está el nuevo proyecto de ley electoral, mejor llamada "ley del PSUV": un instrumento concebido para asesinar la democracia.

Por ello, la unidad de la oposición es un mandato popular, un clamor que recorre el país. Es la única alternativa que tienen todos aquellos que perciben las tendencias absolutistas de Hugo Chávez. En torno a la Mesa de la Unidad se sentarán los venezolanos que sienten como el país está siendo condenado a la más espantosa ruina y entregado a la voracidad de otros países. Desde una posición civilista y democrática se enfrentan al poder no de un partido ni de un gobierno, sino del Estado petrolero, secuestrado y puesto al servicio de las ambiciones del Presidente.

Lo que sucede en Venezuela es una vergüenza. Después de malversar más de 900.000 millones de dólares, ahora el jefe del Estado anda buscando créditos para financiar sus desquiciados proyectos socialistas. La administración pública es un gran fracaso, y la corrupción prolifera en ministerios, institutos y corporaciones como las de Guayana. El Presidente jura ante el mundo "que Pdvsa no está quebrada". Que explique cómo y porqué, en época de precios petroleros que sobrepasaron los 130 dólares el barril, Pdvsa está condenada al endeudamiento. Que publique las cifras verdaderas y comprobaremos que no es "una vulgar campaña de los burgueses enemigos de la patria".

La unidad debe ser consolidada. Quien no esté de acuerdo con la unidad, por egoísmos, ambiciones, vanidades o por miopías inevitables, que se margine en silencio. La hora es crítica y no hay lugar para dudas ni esperas.

La unidad tiene tareas muy claras: 1) Definir una agenda urgente. 2) Defender el Estado de Derecho. 3) Organizar la lucha de masas. 4) Librar una batalla a fondo contra la corrupción. 5) Denunciar sistemáticamente a los ladrones enquistados en los poderes del Estado. 6) Obligar al Presidente a presentar sus cuentas. 7) Demostrarle al gobierno bolivariano que no habrá miedo, y que la unidad irá hasta el momento final.

La Mesa de la Unidad debe prometerle al país que abogará hasta lograr que el Presidente de la República cumpla la Constitución y se baje (en paracaídas) de la nube marxista-leninista-fidelista en que ha sido envuelto por agentes extranjeros, con intereses económicos dirigidos a apoderarse de las riquezas de Venezuela, traficando con una falsa "solidaridad revolucionaria".

Tomado de Noticiero Digital




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