Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de febrero de 2010

"The Expendables": Hollywood vs. chavez

De no ser por Gandica, mi buen amigo Blogger, no me hubiera enterado de la película The Expendables, dirigida y protagonizada por Silvester Stallone y en la que trabajan también los “top hits” del género de acción. Paseándome por Imdb descubrí a Jet Li, a Dolph Lundgreen, Mickey Rourke, Bruce Willis, Arnold Schwarzenegeer, Danny Trejo, Jason Statham, Eric Roberts entre los mas connotados especialistas de los tiros, patadas, bombazos y feroces cuchilladas ever seen jamás vistas en Hollywood.

Es una película que aparentemente es un cliché de aquel excelente film protagonizado por Lee Marvin llamado The Dirty Dozen, o como lo conocimos aquí “Los Doce del Patíbulo”, que también reunió, en aquella época, a los mejores del género, que es copia a su vez de The Magnificent Seven con Steve McQueen, que a su vez es una copia al carbón de una película de Akira Kurozawa de título impronunciable en su idioma original pero que es algo así como “Los Siete Samurai”. Un grupo de inadaptados se reúne para llevar a cabo una misión suicida… que novedad cinematográfica Hollywoodense!!!

Pero la verdadera novedad, al menos en lo que nos atañe a nosotros, es que el “the Wild Bunch” tiene como encargo rasparse al dictador suramericano de la isla de Vielna, un tal general Garza, y las similitudes de la psicología del personaje, junto con los acontecimientos previos, inclusive la indumentaria de los soldados de Vielna (la inefable gorrita roja) nos indican que muy probablemente se trate de nuestra querida y oprimida Venezuela.

Yo de plano rechazo cualquier intervención extranjera en nuestros asuntos particulares; no creo en omnipotentes salvadores humanos en cuyas únicas y solas manos esté la solución de los problemas de todos los venezolanos, ni en los que vienen de afuera ni en el que tenemos adentro. Pero no deja de atraerme la peliculita esa…confieso que soy un apasionado del género y ver esa cantidad de estrellas reunidas en una sola película seguro me (nos) hará pasar un buen rato.

Por supuesto que ya las focas comenzaron su trabajo. Están pidiendo que prohíban la película en Vielna, perdón, en Venezuela; que es un abierto llamado al magnicidio (who cares), que es la justificación de una invasión a Vielna, perdón, me volví a equivocar, y todas las sandeces propias que los amantes del género de terror oficialista, como cotorras enjauladas, repiten hasta la saciedad.

¿La veremos en Viel…Venezuela? ¿no la veremos? ¿tendremos que recurrir al buhonero de piratas o las interminables descargas de Torrent? ¿pasará de mano en mano en la oscuridad de un callejón? La verdad es que desde ya el propio gobierno se está encargando de darle una estupenda publicidad a la película de Stallone y curiosamente, al menos para mí, no estoy tan interesado en los efectos especiales sino en VER EL FINAL.

(como detalle curioso y cómico, la persona (Bruce Willis) que le encarga la misión al grupo comando se llama mr. CHURCH)




, ,


viernes, 18 de diciembre de 2009

All right, Mr. DeMille, I'm ready for my close-up.

No comparto el prurito de la gente joven que ve el cine en blanco y negro como una rareza de museo. ¿Quién no ha gozado con las extravagancias de Buster Keaton o las situaciones rocambolescas tanto de Charlot como de Laurel y Hardy?. Cómo no indignarse con la vida de Hearst, contada magistralmente por Welles en El Ciudadano Kane, las sombras, los claroscuros y primeros planos que acompañan al clima de tensión del Halcón Maltés o la eterna historia de amor del triángulo Rick, Ilsa y Victor en Casablanca (“we allways have Paris”).

Aún cuando nos deslumbren los efectos especiales y la magia del color como estallido visual, los que crecimos con la televisión en b/n (el cine a colores era excepción y probablemente una vez a la semana) no podemos no mirar con admiración las películas que nos modelaron y llenaron de sueños a gran parte de los que formamos el club de la mediana edad.

No es raro hacer referencia a esa época fílmica maravillosa para encontrar analogías con nuestra situación nacional actual, que a pesar de ser a colores y llena de efectos harían envidiar a George Lucas y su Industrial Light & Magic.

Lo maravilloso de la analogía es que es totalmente libre y yo puedo encontrar el parecido que yo quiera entre las situaciones mas (aparentemente) disímiles… el riesgo es que como es una apreciación personal, puede que los demás no la entiendan.

Por eso, cada vez que oigo al ciudadano presidente de la República bolivariana de Venezuela, teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías anunciar un nuevo intento de magnicidio en su contra o un complot para invadir a Venezuela por parte de las superpotencias del eje del mal (esta vez le tocó el turno a las temibles Aruba y Curaçao, mañana pueden ser Djibuti y el archipiélago de las Aleutianas), me lo imagino bajando por una escalera como bajó Norma Desmond en la escena final de Sunset Boulevard. El chofer haciendo de director (otra pasmosa analogía, y que me perdone Von Stroheim por la comparación), las luces de los reflectores y los micrófonos todos sobre la Swanson/Desmond, regalándole el último momento de divismo a una ex-estrella del cine mudo que había perdido la razón y se había apagado tiempo ha.

Si no has visto Sunset Boulevard, no sabes de lo que estoy hablando. Por mas que coloque cortos de youtube no entenderás la analogía, y si te la explico detalladamente (es como explicar un chiste) perderá inexorablemente su efecto.

Lo cierto es que no me extrañaría nada oírle decir al tipo aquel, en alguno de sus simposios, congresos o como se llamen los compromisos foraneos a los que se ha convertido en tan asiduo (¿quién era el que decía que los presidentes van de cumbre en cumbre, mientras que los pobres van de abismo en abismo?), al momento de iniciar su discurso: “All right, Mr. DeMille, I'm ready for my close-up”





, ,