Mostrando entradas con la etiqueta anglicanismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anglicanismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de octubre de 2009

Nota sobre el paso de fieles anglicanos a la Iglesia Católica


El cardenal William Joseph Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y el arzobispo Joseph Augustine Di Noia, O.P., secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, explicaron esta mañana durante un encuentro con periodistas la nota sobre los Ordinariatos Personales para los anglicanos que entran a formar parte de la Iglesia católica.

El cardenal Levada comentó una nota informativa de su dicasterio en la que se dice que "la Iglesia católica responde con una Constitución Apostólica a las peticiones dirigidas a la Santa Sede de grupos de clérigos y fieles anglicanos de diversas partes del mundo, que desean entrar en la plena y visible comunión con ella".

"En esta Constitución Apostólica -dijo-, el Santo Padre ha introducido una estructura canónica que provee a una reunión corporativa a través de la institución de Ordinariatos Personales, que permitirán a los fieles ex anglicanos entrar en la plena comunión con la Iglesia católica, conservando al mismo tiempo elementos del específico patrimonio espiritual y litúrgico anglicano. Según el tenor de la Constitución Apostólica, la atención y la guía pastoral para estos grupos de fieles ex anglicanos será asegurada por un Ordinariato Personal, del que el Ordinario será habitualmente nombrado por el clero ex anglicano".

"La Constitución Apostólica, que está a punto de publicarse, representa una respuesta razonable e incluso necesaria a un fenómeno global, ofreciendo un único modelo canónico para la Iglesia universal adaptable a diversas situaciones locales, y en su aplicación universal, equitativa para los ex anglicanos. Este modelo prevé la posibilidad de la ordenación de clérigos casados ex anglicanos, como sacerdotes católicos. Razones históricas y ecuménicas no permiten la ordenación de hombres casados como obispos, tanto en la Iglesia católica como en las ortodoxas. Por tanto, la Constitución determina que el Ordinario pueda ser o un sacerdote o un obispo no casado. Los seminaristas del Ordinariato se prepararán junto a otros seminaristas católicos, pero el Ordinariato podrá abrir una casa de formación para responder a necesidades particulares de formación en el patrimonio anglicano".

"Esta nueva estructura -continúa la nota- está en consonancia con el compromiso en el diálogo ecuménico, que sigue siendo una prioridad para la Iglesia católica, en particular a través de los esfuerzos del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos". En este sentido, el cardenal Levada señaló que "la iniciativa proviene de varios grupos de anglicanos que han declarado que comparten la fe católica común, como expresa el Catecismo de la Iglesia Católica, y que aceptan el ministerio petrino como un elemento querido por Cristo para la Iglesia. Para ellos ha llegado el tiempo de expresar esta unión implícita en una forma visible de plena comunión".

El purpurado subrayó que "Benedicto XVI espera que el clero y los fieles anglicanos deseosos de la unión con la Iglesia católica encuentren en esta estructura canónica la oportunidad de preservar aquellas tradiciones anglicanas que son preciosas para ellos y conformes con la fe católica. En cuanto expresan en un modo distinto la fe profesada comúnmente, estas tradiciones son un don que hay que compartir en la Iglesia universal. La unión con la Iglesia no exige la uniformidad que ignora las diversidades culturales, como demuestra la historia del cristianismo. Además, las numerosas y diversas tradiciones hoy presentes en la Iglesia católica están todas enraizadas en el principio formulado por San Pablo en su carta a los Efesios: "Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo".

"Nuestra comunión -concluyó el cardenal Levada- se ha reforzado por diversidades legítimas como estas, y estamos contentos de que estos hombres y mujeres ofrezcan sus contribuciones particulares a nuestra vida de fe común".

En una declaración conjunta, los arzobispos de Westminster y Canterbury, respectivamente Vincent Gerard Nichols y Rowan Williams, afirman que el anuncio de la Constitución Apostólica "acaba con un período de incertidumbre para los grupos que nutrían esperanzas de nuevas formas para alcanzar la unidad con la Iglesia católica. Toca ahora a los que han cursado peticiones de ese tipo a la Santa Sede responder a la Constitución Apostólica", que es "consecuencia del diálogo ecuménico entre la Iglesia Católica y la Comunión Anglicana".

"El actual diálogo oficial entre la Iglesia Católica y la Comunión Anglicana -subrayan los prelados- sienta las bases para que prosiga nuestra cooperación. Los acuerdos de la Comisión Internacional Anglicano Católica (ARCIC) y de la Comisión Internacional Anglicano Católica para la Unidad y la Misión (IARCCUM) establecen con claridad el camino que seguiremos juntos".

"Con la ayuda de Dios y de la oración -concluyen- proclamamos nuestra determinación para reforzar el mutuo compromiso actual y la consulta sobre éste y otros argumentos. A nivel local, con el espíritu de la IARCCUM, quisiéramos adoptar el modelo de reuniones entre la Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales y la Cámara Episcopal de la Iglesia de Inglaterra, centrándonos en la misión común".

Tomado de Iglesia.org


,



jueves, 28 de mayo de 2009

Alberto Cutié ahora es anglicano


Hoy perdonen que sea restrictivo. Quiero dirigir este artículo solo a los católicos. No a los que se llaman católicos pero no aceptan en todo o en parte la doctrina de la Santa Madre Iglesia. No a los que niegan la infalibilidad del Romano Pontífice en materia de fe y moral. No a los que aún llamándose católicos han construido un sistema ecléctico de creencias tomando de aquí y de allá lo que les parece mas bonito. No a los que piensan que el celibato debe ser eliminado de los requisitos del sacerdocio. Así le hable a un puñado de personas nada mas, es a ellas y solo a ellas porque se que entenderán la indignación y la desazón que siento todavía y aún mas hoy después de conocer la nueva entrega de esa novela por capítulos que protagoniza el Raúl Amundaray del siglo XXI, Alberto Cutié.

Resulta que el señor ese, después de haber tenido una vida entera en la fe cristiana católica, de haber defendido a capa y espada la Sagrada Escritura apoyándose en la Tradición y el Magisterio ordinario y extraordinario, de haber creído y aceptado todos y cada uno de los dogmas y de haber tenido por verdadera la Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia, ahora, después de 40 años de vida descubre que “debajo de la sotana tiene pantalones”, se enamora y como “no puede asar dos conejos al mismo tiempo” (casarse y seguir siendo sacerdote al mismo tiempo) decide “convertirse” al anglicanismo, pasar a ser de ahora en adelante, protestante.

Y mas alcahuete el obispo anglicano Leo Frade que lo acepta, aún a sabiendas que su salida del catolicismo no fue por conflictos de fe, ni por diferencias profundas con los dogmas católicos, ni porque de repente descubriera que la verdadera iglesia no es la católica sino la anglicana, sino por “legalizar” ante los ojos de la comunidad el mero deseo sexual y sentimental que le arrastra a la mujer con la que se le descubrió en una playa de Miami y continuar, ahora anglicano, utilizando las vestimentas propias y celebrando los cultos propios de esa comunidad protestante. Yo pensaba que los Obispos de la iglesia anglicana eran mas serios y capaces de discernir entre una crisis de fe y el berrinche de un niño malcriado.

Ustedes creen que si no lo hubieran descubierto se hubiera cambiado de todas maneras? Yo creo que no… hubiera seguido utilizando su acartonada estampa de galán, celebrando misas, moderando programas católicos de tv., escribiendo sus consejos en las columnas de los periódicos, tal cual como lo había venido haciendo desde hacía al menos dos años atrás y que es la fecha en la que él mismo confesó que comenzó a llevar amores con la señora en cuestión.

El punto que he venido sosteniendo en artículos pasados es que Cutié ha utilizado la Iglesia Católica como trampolín para obtener fama. En realidad poco le importa a él la Iglesia Católica si de la noche a la mañana se cambia al Anglicanismo como si se cambiara un par de medias solo porque el color no es de su agrado. Tirar a la basura su formación católica, todo un sistema de creencias, todo un modo de vida solo porque quiere casarse y seguir jugando al cura y no lo dejan? Eso es simple y puro egoísmo. Ya lo decía mi bisabuela: “un pendejo jala mas que una yunta de bueyes”

Aquí no se trata de que Cutié tenga que buscar su felicidad a cualquier precio y a costa de lo que sea, se trata de tener pantalones para cumplir el compromiso que libremente aceptó al ser ordenado. Se trata de (salvando la edad) la esencia de 2 Macabeos 6,18-31. Se trata de fidelidad a Cristo y a su Iglesia. Se trata de que perdió el amor al sacerdocio ministerial y por eso empieza a buscar una iglesia hecha a su medida, en la que pueda hacer como le de la gana.

Mi estimado Cutié, si usted se va a inscribir en un club de futbol, tiene que respetar las reglas del deporte; usted no puede presentarse al campo de futbol con un bate de beisbol pretendiendo que el arquero le haga lanzamientos para que usted de un homerun. Eso diría mucho de su presunto interés por el futbol. De la misma manera su nueva decisión en esta novela por entregas dice mucho del “presunto amor” que le tenía a la Iglesia Católica y al sacerdocio ministerial.

Puede leer también la opinión del obispo anglicano de Perú, Mons. Godfrey



Blogalaxia Tags: ,