Mostrando entradas con la etiqueta Alberto Cutié. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alberto Cutié. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de octubre de 2009

Alberto Cutié se levantó con el pie izquierdo...


Qué mala suerte...!!!

Después de todo el show mediático levantado por las fotos del (hoy) ex-sacerdote en la playa con una mujer (fotos que por cierto hacen presumible la complicidad del mismo Cutié), de la estelar y muy publicitada salida del catolicismo hacia el anglicanismo, de la boda anglicana con la que antes era la mistress, hoy señora de Cutié, de su pretendida dirección al ministerio sacerdotal anglicano, (del chorro –así afirma la comunidad latina de Florida- de dólares que le entró por concepto de publicidad y entrevistas), ahora resulta que los anglicanos quieren volver a la Iglesia Católica…

Seamos honestos… no es la Iglesia Anglicana en su totalidad, pero al menos 900 (entre sacerdotes y obispos) sin contar los miles de fieles agrupados en diversas comunidades anglicanas alrededor del mundo, han pedido al Vaticano la formal inclusión bajo la dirección del Romano Pontífice. El número no deja de ser significativo y considerable. Y Cutié, “sin querer queriendo” también es responsable de la desbandada.

Desde hace algún tiempo, el ala ortodoxa del anglicanismo venía viendo con preocupación el rumbo que estaba tomando su propia congregación. Las medidas que, por presiones de grupos laxos estaban determinando la vida religiosa del anglicanismo. La ordenación sacerdotal y episcopal de mujeres, y la ordenación de gays con vida homosexual abierta y activa marcaron significativamente el descontento de muchos que vieron la relajación moral y la ruptura de la continuidad apostólica (que según ellos mantienen) como el agua que no solo llega al borde del vaso sino que se derrama. Todo ese descontento se canalizó en un proceso de reflexión, de autocrítica, que desembocó en la petición formal al Vaticano para que los aceptara de nuevo en el Catolicismo.

No cree usted, amigo Cutié, que su caso también ayuda a la reflexión de aquellos anglicanos que quieren mantener la fidelidad antes que el relajo? Usted que no supo mantener su compromiso de fidelidad a Dios expresado en el sagrado celibato… que decepcionó a muchos que creyeron en usted como paradigma sacerdotal católico… que buscó la peor y mas burda manera de hacerlo público… que se cambió al anglicanismo no por razones teológicas ni de fe, sino porque no pudo hacer lo que le dio la gana en la Iglesia Católica y se buscó quien le hiciera el juego… que por la “fama” que una vez tuvo como sacerdote católico ahora quiere apropiarse del sacerdocio anglicano como si fuera el premio de un bingo o de una tómbola… usted cree ser un ejemplo para el anglicano piadoso, creyente y fiel a su propia tradición?

Y si de pronto la Iglesia Anglicana decidiera sumarse al catolicismo… para dónde va a brincar?

Blogalaxia Tags: ,

jueves, 4 de junio de 2009

Cutié, Frade y Godfey... opiniones anglicanas encontradas


Por fin una apreciación sensata del lado anglicano.

Frente al apresuramiento del obispo anglicano Leo Frade de Miami contrasta la voz de su correligionario Mons. William Godfrey (en la foto) del Perú.

Particularmente pienso, con todo el derecho que tiene usted, amable lector, de pensar que me equivoco, que Leo Frade quiso “montarse en la ola mediática” producida por las decisiones de Cutié y darle protagonismo y nuevos aires al anglicanismo en Florida; aprovechar la “cuña” y colocar sobre el tapete a la iglesia anglicana. Una decisión que, si hubiera sido bien pensada tal vez no hubiera tenido el Boom que actualmente tiene y que hace que otros obispos anglicanos disientan del apresuramiento que Mons. Frade demostró, no solo al aceptar a Cutié sino de permitirle el ministerio de la predicación en los actos de culto. Aquí la noticia que nos trae las declaraciones de Mons. Godfrey y que reporta ACIprensa

Obispo anglicano sobre caso Cutié: Cambiar de iglesia no es como cambiar de camiseta

En declaraciones a una radioemisora local, el obispo de la iglesia anglicana episcopal del Perú, William Godfrey, lamentó el escándalo protagonizado por Alberto Cutié y cuestionó su rápido ingreso como predicador a la iglesia episcopaliana.
Godfrey declaró a Radio Programas del Perú (RPP) que para que un sacerdote cambie de iglesia, debe de pasar por todo un proceso de adaptación que en este caso se ha omitido.

"Hay todo un proceso de adaptación antes de simplemente ponerlo al frente de una congregación y, aparte, no es como cambiarse de camiseta y todo esta bien, yo creo que es muy pronto para dejarlo predicar este domingo, dada las circunstancias habría sido más prudente y cauteloso esperar que todo el escándalo pase", indicó.
Asimismo, consideró "muy triste que un sacerdote con tantos dones y con tanta influencia, que ha representado al evangelio de la manera como él lo ha hecho, es muy lamentable que no pasó de forma más discreta, pero él tiene que tomar sus decisiones. Yo no soy digno de juzgar o criticar, pero hirió a muchas personas que lo tenían como ejemplo".

"Creo que cada persona tiene que actuar según su conciencia, es una decisión personal, pero yo creo que es muy lamentable que haya pasado de esta manera porque pasar de una comunión a otra puede causar problemas entre las dos iglesias", agregó y dijo comprender el malestar del Arzobispo de Miami, Mons. John Favalora, ante la actitud de Cutié de anunciar su ingreso a la iglesia episcopaliana sin haber informado de su decisión a sus superiores.


Blogalaxia Tags: ,


sábado, 30 de mayo de 2009

Albertico (Limonta) Cutié y la reacción del Arzobispo de Miami

DECLARACIÓN
de John C. Favalora, Arzobispo de Miami, sobre la Separación del Padre Alberto Cutié de la Iglesia Católica Romana


Me siento sinceramente decepcionado con el anuncio hecho en esta tarde por el Padre Alberto Cutié de que se une a la Iglesia Episcopal.

De acuerdo a nuestro derecho canónico, con esta acción, el Padre Cutié se separa a sí mismo de la comunión de la Iglesia Católica Romana (c. 1364, 1) al profesar fe y morales erróneas, y rehusar la sumisión al Santo Padre (canon 751). También se separa del ejercicio de las órdenes sagradas como sacerdote (cánones 1041 y 1044, 1), deja de tener las facultades de la Arquidiócesis de Miami para celebrar los sacramentos, y tampoco puede predicar o enseñar sobre la fe y la moral católicas (canon 1336, 1). Sus acciones pueden llevarle a ser separado del estado clerical.

Esto significa que el Padre Cutié se destituye a sí mismo de la completa comunión con la Iglesia Católica y, por lo tanto, pierde sus derechos como clérigo. Los católicos romanos no pueden solicitarle los sacramentos al Padre Cutié. Cualquier intento de su parte para administrar los sacramentos sería ilícito. Cualquier misa que celebre sería válida, pero ilícita, pues no reúne los requisitos para que un católico cumpla con su obligación. El Padre Cutié no puede oficiar matrimonios válidos de católicos romanos en la Arquidiócesis de Miami, o en cualquier otro lugar.

El Padre Cutié aún se encuentra obligado por su promesa de vivir una vida célibe, la cual él asumió con absoluta libertad en la ordenación. Sólo el Santo Padre puede dispensarle de dicha obligación.

A los fieles católicos de la parroquia Saint Francis de Sales, Radio Paz, y a toda la Arquidiócesis de Miami, vuelvo a decirles que las acciones del Padre Cutié no pueden ser justificadas a pesar de sus buenas obras como sacerdote (declaración del 5 de mayo de 2009). Esto cobra mayor veracidad a la luz de las declaraciones de hoy. El Padre Cutié habrá abandonado la Iglesia Católica, les habrá abandonado a ustedes, pero yo les reitero que la Iglesia Católica jamás les abandonará. La Arquidiócesis de Miami está aquí para ustedes.

Las acciones del Padre Cutié han causado gran escándalo dentro de la Iglesia Católica, han hecho daño a la Arquidiócesis de Miami—especialmente a nuestros sacerdotes—y han creado una división dentro de la comunidad ecuménica y la comunidad en general. El anuncio del día de hoy sólo intensifica dichas heridas.(*)

Cuando el Padre Cutié se reunió conmigo el 5 de mayo, solicitó, y le concedí, una licencia del ministerio sacerdotal. Debido a esto, él no podía continuar como administrador de la parroquia Saint Francis de Sales o como director general de Radio Paz. Por el bien de la Iglesia, y con el fin de evitar un frenesí en los medios de comunicación, opté por no imponerle públicamente una penalidad eclesiástica, aunque sus acciones la justificaban. Desde aquella reunión, no he vuelto a saber del Padre Cutié, y él tampoco ha solicitado reunirse conmigo. El nunca me dijo que estaba considerando unirse a la Iglesia Episcopal.(**)

También debo expresar mi sincera decepción con la manera en que el obispo Leo Frade, de la Diócesis Episcopal del Sureste de la Florida, ha tratado esta situación (***). El obispo Frade nunca ha hablado conmigo sobre su posición ante tan delicado asunto, o sobre las acciones que consideraba. Sólo escuché de él a través de los medios de comunicación locales. Esto representa un serio retroceso en las relaciones ecuménicas y la cooperación entre nosotros. La Arquidiócesis de Miami nunca ha hecho alarde público cuando, por razones doctrinales, los sacerdotes episcopales se han unido a la Iglesia Católica y buscan ser ordenados. De hecho, hacerlo violaría los principios de la Iglesia Católica sobre las relaciones ecuménicas. Lamento que el obispo Frade no me concediera, ni a la comunidad católica, la misma cortesía y respeto.

Durante mis casi 50 años de sacerdocio, he predicado con frecuencia sobre la parábola del Hijo Pródigo, que en realidad debería llamarse la parábola del Padre Misericordioso (Lucas 15, 11-32). La historia que hizo el Señor hace tanto tiempo, podría ser aplicada a nuestras discusiones en esta tarde.

Un padre tenía dos hijos. Uno de ellos tomó su herencia por anticipado y dejó el hogar, gastando el dinero como quiso. El padre esperó con paciencia por el regreso de su hijo pródigo quien, tras darse cuenta del error cometido, se arrepintió y regresó al hogar. A su llegada, el padre lo abrazó con amor y lo llamó su hijo. Oro para que el Padre Cutié “recapacite” (Lucas 15,17) y regrese a casa. La Iglesia Católica busca la conversión y la salvación de los pecadores, no su condena. Esa es mi postura ante el Padre Cutié.

Sin embargo, no podemos olvidar que había dos hijos en la historia del Señor. El otro hijo, que nunca abandonó el hogar, sintió enojo ante la bienvenida que el padre le dio a su hermano pecador. A todos los fieles católicos les digo lo que el padre expresó a su segundo hijo: “tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tuyo; pero había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida” (Lucas 15, 31-32). (****)

En esta hermosa parábola, Jesús nos enseña que Dios es un padre amoroso y misericordioso. Cada uno ha experimentado ese amor, cada uno necesita ese perdón, pues todos somos pecadores. Si nuestro hermano regresa al hogar, celebremos con el Padre.

Para concluir, elogio y rindo homenaje a los sacerdotes de la Arquidiócesis de Miami, y a todos los sacerdotes que viven y cumplen con fidelidad su promesa del celibato. Por su fidelidad a dicha promesa, reflejan con mayor claridad para el mundo al Cristo cuya entrega absoluta de sí mismo al Padre fue el amor puro y casto por sus hermanos y hermanas. En estos tiempos de tanta preocupación por el sexo, el don del celibato representa aún más un signo del Reino de Dios donde, como dicen las Escrituras, no hay “matrimonio ni dándose en matrimonio” (Mateo 22, 30). Exhorto a todos los católicos a apoyar y a orar por nuestros entregados sacerdotes.


Monseñor John C. Favalora
Arzobispo de Miami

Tomado de la página de la Arquidiócesis de Miami


Notas personales y particulares:

(*) Mi estimado Mons. Favalora, el caso particular y personal del sr. Cutié no tiene porqué afectar las relaciones ecuménicas de la Arquidiócesis de Miami. El caso es notorio, ciertamente, pero particular en todo caso, y mas peso tiene la búsqueda de lo que nos une que lo que nos separa.

(**) Mons. Favalora. Que el sr. Cutié estaba pensando abandonar la Iglesia Católica lo sabía yo, que vivo a miles de kilómetros de distancia de Miami; no puedo entender cómo usted no se diera por notificado, especialmente después de la entrevista aparecida en el Nuevo Herald el día 9 de mayo Ya eso habría tenido que ofrecerle pistas acerca del "salto de fe" de Cutié

(***) Ciertamente, yo pensaba que los obispos anglicanos eran mas serios y capaces de distinguir entre una crisis de fe y los berrinches de un niño malcriado.

(****) Yo complementaría con 2 Macabeos 6,18-31 y el ejemplo de fidelidad hasta la muerte que nos brinda Eleazar.




,



jueves, 28 de mayo de 2009

Alberto Cutié ahora es anglicano


Hoy perdonen que sea restrictivo. Quiero dirigir este artículo solo a los católicos. No a los que se llaman católicos pero no aceptan en todo o en parte la doctrina de la Santa Madre Iglesia. No a los que niegan la infalibilidad del Romano Pontífice en materia de fe y moral. No a los que aún llamándose católicos han construido un sistema ecléctico de creencias tomando de aquí y de allá lo que les parece mas bonito. No a los que piensan que el celibato debe ser eliminado de los requisitos del sacerdocio. Así le hable a un puñado de personas nada mas, es a ellas y solo a ellas porque se que entenderán la indignación y la desazón que siento todavía y aún mas hoy después de conocer la nueva entrega de esa novela por capítulos que protagoniza el Raúl Amundaray del siglo XXI, Alberto Cutié.

Resulta que el señor ese, después de haber tenido una vida entera en la fe cristiana católica, de haber defendido a capa y espada la Sagrada Escritura apoyándose en la Tradición y el Magisterio ordinario y extraordinario, de haber creído y aceptado todos y cada uno de los dogmas y de haber tenido por verdadera la Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia, ahora, después de 40 años de vida descubre que “debajo de la sotana tiene pantalones”, se enamora y como “no puede asar dos conejos al mismo tiempo” (casarse y seguir siendo sacerdote al mismo tiempo) decide “convertirse” al anglicanismo, pasar a ser de ahora en adelante, protestante.

Y mas alcahuete el obispo anglicano Leo Frade que lo acepta, aún a sabiendas que su salida del catolicismo no fue por conflictos de fe, ni por diferencias profundas con los dogmas católicos, ni porque de repente descubriera que la verdadera iglesia no es la católica sino la anglicana, sino por “legalizar” ante los ojos de la comunidad el mero deseo sexual y sentimental que le arrastra a la mujer con la que se le descubrió en una playa de Miami y continuar, ahora anglicano, utilizando las vestimentas propias y celebrando los cultos propios de esa comunidad protestante. Yo pensaba que los Obispos de la iglesia anglicana eran mas serios y capaces de discernir entre una crisis de fe y el berrinche de un niño malcriado.

Ustedes creen que si no lo hubieran descubierto se hubiera cambiado de todas maneras? Yo creo que no… hubiera seguido utilizando su acartonada estampa de galán, celebrando misas, moderando programas católicos de tv., escribiendo sus consejos en las columnas de los periódicos, tal cual como lo había venido haciendo desde hacía al menos dos años atrás y que es la fecha en la que él mismo confesó que comenzó a llevar amores con la señora en cuestión.

El punto que he venido sosteniendo en artículos pasados es que Cutié ha utilizado la Iglesia Católica como trampolín para obtener fama. En realidad poco le importa a él la Iglesia Católica si de la noche a la mañana se cambia al Anglicanismo como si se cambiara un par de medias solo porque el color no es de su agrado. Tirar a la basura su formación católica, todo un sistema de creencias, todo un modo de vida solo porque quiere casarse y seguir jugando al cura y no lo dejan? Eso es simple y puro egoísmo. Ya lo decía mi bisabuela: “un pendejo jala mas que una yunta de bueyes”

Aquí no se trata de que Cutié tenga que buscar su felicidad a cualquier precio y a costa de lo que sea, se trata de tener pantalones para cumplir el compromiso que libremente aceptó al ser ordenado. Se trata de (salvando la edad) la esencia de 2 Macabeos 6,18-31. Se trata de fidelidad a Cristo y a su Iglesia. Se trata de que perdió el amor al sacerdocio ministerial y por eso empieza a buscar una iglesia hecha a su medida, en la que pueda hacer como le de la gana.

Mi estimado Cutié, si usted se va a inscribir en un club de futbol, tiene que respetar las reglas del deporte; usted no puede presentarse al campo de futbol con un bate de beisbol pretendiendo que el arquero le haga lanzamientos para que usted de un homerun. Eso diría mucho de su presunto interés por el futbol. De la misma manera su nueva decisión en esta novela por entregas dice mucho del “presunto amor” que le tenía a la Iglesia Católica y al sacerdocio ministerial.

Puede leer también la opinión del obispo anglicano de Perú, Mons. Godfrey



Blogalaxia Tags: ,