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lunes, 21 de junio de 2010

La pensión del SEGURO SOCIAL y el maltrato a los ancianos


El gobierno nacional pareciera estar muy ocupado tratando de soslayar el paquete de los containers y la comida en mal estado que se ha olvidado de buscarle solución a otros problemas que aquejan especialmente a un segmento de la población del que nadie habla y por el que pocos abogan.

Me refiero a LOS VIEJOS… pueden usar bonitos eufemismos y llamarlos “los de la tercera edad”, los “abuelos”, los “patriarcas y las matriarcas”, pero parece que siempre los tratan como VIEJOS, trastos inútiles a los que es preferible almacenar en algún oscuro rincón del closet mas apartado de la casa.

Los diferentes gobiernos, y aquí también hay que incluir a todos los de la famosa CUARTA REPÚBLICA sin exceptuar la responsabilidad que tiene hoy la QUINTA se han llenado la boca prometiendo subir el monto de la pensión del SEGURO SOCIAL, homologar las pensiones de supervivientes como si eso fuera lo único por lo que los viejos tuvieran que estarles agradecidos.

¿Será que alguna vez algún personero del gobierno (sin excluir como dije a los gobiernos pasados) se habrá detenido a observar en los bancos las enormes colas de viejos tratando de cobrar su “sueldo mínimo”? ¿será que tan duro tienen el corazón que no les importa ver a los viejos haciendo cola desde las 5 de la mañana esperando que abran el banco para retirar los churupos y pagar las necesarias medicinas?

Yo entiendo que muchos “familiares” han abusado cobrando las pensiones aún después que los beneficiarios hubieran muerto, pero, ¿no existe otra forma mas humana, mas decente, mas misericordiosa que obligar al titular de la cuenta a cobrar personalmente? En esas interminables colas ve uno a personas en sillas de ruedas, otros sostenidos por la única pierna y la muleta, viejas sostenidas por hijas o nietas, ancianos carreteando banquetas y sillas plegables para encontrar algo de solaz, porque si no van personalmente, NO LES PAGAN.

Y otro problema es la zonificación. Yo no entiendo si es que los genios que han trabajado y hoy trabajan en el Seguro Social no conocen a Venezuela y no entienden de distancias pero, como es posible que una persona que ha vivido toda su larga vida en Los Puertos de Altagracia (por ejemplo), tenga que trasladarse hasta Maracaibo para cobrar la pensión porque le depositan en una entidad llamada “Fondo Común” que no tiene sucursales que cubran la geografía regional? O que personas de Bachaquero tengan que viajar hasta Ciudad Ojeda por el mismo motivo? (y en Ciudad Ojeda se dan casos de viejos que tienen que venir del vecino Estado Falcón). Todo eso acarreándoles gastos extras (y elevados) de transporte porque son personas que no pueden viajar en el deficientísimo transporte público sino que tienen que contratar carros, o taxis que los lleven, los esperen y los traigan de regreso a sus hogares.

Estoicos son esos mayores para someterse mensualmente a esa forma de maltrato, por la necesidad de comer y comprar medicinas, pero no es justo que se vean sometidos a ese trato humillante.

Presidente, no es solo aumentar la cantidad sino mejorar la calidad en el trato que reciben los que ya dieron por Venezuela… aunque debe ser por eso… como ya dieron lo que tenían que dar, a ninguno del gobierno les importa. Usted, presidente, es de los que se ufana en repetir que "ser rico es malo", pero llegar a viejo sin cobres es morirse de mengua.


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viernes, 28 de agosto de 2009

INFORME editorial 28/08/2009

Callejón sin salida

Con represión pretenden instaurar el miedo y el conformismo


O lo aceptan, o lo aceptan. Aquí no hay términos medios. No admiten que en democracia la disidencia es legal y constitucional. A quien no le guste el socialismo, le espera gas del bueno o la resignación final. Aspiran que todos los venezolanos se conformen y callen ante el modelo comunista que se quiere imponer.

El autoritarismo de los chavistas no tiene límites. Primero se burlan del país y aprueban a la carrera una Ley de Educación que carece de respaldo, pero debían hacerlo para complacer al Caudillo que dio la orden de que debía estar vigente antes del inicio del nuevo año escolar.

Pero además se niegan a permitir que el pueblo disidente muestre su rechazo a la ley ante la Asamblea Nacional, que parece territorio vedado para la alternativa democrática y ser una absoluta zona roja donde sólo quienes son del PSUV tienen la posibilidad de transitar.

Y como el pueblo en pie de lucha quería permanecer en las calles y llegar al parlamento, los esbirros policiales y militares del régimen les echaron gas del bueno para cortar cualquier aspiración de los manifestantes. Y el gas llevaba incluido un discurso político de parte del coronel que estaba al mando de la tropa de asalto y represión.

Ver esa represión como un hecho aislado es un error. Forma parte de un gran plan que quiere imponernos un modelo ya derrotado en los años 60 cuando Fidel Castro financió a la guerrilla comunista en Venezuela. Por un lado venden el fulano socialismo y quien no lo compra es llevado hacia un callejón sin salida.

Chávez y su montonera quieren imponer mediante un asalto político lo que no fueron capaces los guerrilleros con balas. Esa frase “gas del bueno” encierra el deseo de sembrar el miedo y la resignación. Quieren que la disidencia ciudadana se apague y se conforme con lo que hay: socialismo, socialismo y más socialismo; pero con Chávez a la cabeza.

El Presidente desea que los ciudadanos piensen que no hay espacios para disentir, que no vale la pena reclamar, que participar en las marchas de protesta es un riesgo a la vida y que Chávez tiene el control de todo y no hay solución a ese aparato represivo.

Aspiran que los venezolanos resignados abandonen la calle y se guarden en sus casas. Quieren que todo rasgo de disidencia se reduzca. La meta es quitarle pueblo a la oposición, para que los partidos queden solos porque la gente tiene miedo y prefiere salvar su pellejo.

El cerco revolucionario contra la oposición se cierra, pero hay un país que intenta romperlo. Por eso hay dos visiones de país enfrentadas: una radical, represora y sectaria. Mientras la otra es democrática, plural y menos excluyente. La primera tiene el poder de un Estado al cual han secuestrado. Mientras la mayoría sólo tiene el poder de la presión popular.

Esa presión popular atemoriza al Chavismo, porque ellos perdieron esa espontaneidad ciudadana y sus huestes sólo asisten a los eventos presionados por defender su empleo, el beneficio de las misiones o bajo la promesa de una ayuda que nunca llegará.

El Gobierno tiene miedo. Mucho miedo. En las encuestas van en picada. Las misiones no están funcionando. PDVSA está quebrada. Los alimentos escasearán. No hay dinero para importaciones masivas. Y este Gobierno sin plata, pierde su popularidad

Por eso presiona. Para eso usa el gas del bueno y sus gorilas represivos. Quiere evitar a costa de lo sea qué la protesta popular tome cuerpo y eso pasa por acobardar a los ciudadanos. Cada bomba lanzada es una amenaza que le dice al pueblo: si reclamas tus derechos, tu vida corre peligro.

Chávez sabe que la única vía para que su revolución sobreviva es la represión feroz contra todo vestigio de disidencia. Si no logra, como hasta ahora, sembrar el miedo generalizado, su proceso corre peligro. Si no logra evitar que la gente salga a manifestar su descontento, su revolución tiene los días contados.

El Gobierno tiene un marcado deterioro y por eso de Gobierno populista, ahora tiene un rostro de represión tremendo. Se acerca la explosión final y con ella llegará la quiebra social, económica, política, militar y la quiebra definitiva de la revolución a pesar que Chávez se empeña con fuerza en meter al país en un callejón sin salida. De nuevo INFORME cumple con su responsabilidad de alertar sobre los peligros que se acercan al país.

Tomado de Noticiero Digital